La empresa poblana Urbaniacks es la que ejecuta trabajos de remodelación del Congreso

La empresa Urbaniacks debe ejecutar las obras de rehabilitación y modernización de los espacios del Palacio Legislativo entre el 18 de diciembre de 2017 y el 24 de mayo de 2018

La empresa poblana Urbaniacks es la encargada de ejecutar las obras de remodelación del edificio del Poder Legislativo de Tlaxcala, cuyo contrato fue firmado por Araceli Cervantes Espinosa, por parte de la constructora; por el diputado Arnulfo Arévalo Lara, en su momento presidente de la mesa directiva del Congreso; y Juan Carlos Sánchez García, presidente del Comité de Administración.

Ante la opacidad con la que se han conducido al interior de la LXII Legislatura local, tanto el encargado de las finanzas, el panista Juan Carlos Sánchez García como el presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política (JCCP), el priista Mariano González Aguirre, a fin de dar a conocer los pormenores y las condiciones de las obras de remodelación del edificio que alberga al Palacio Legislativo, La Jornada de Oriente tuvo acceso al contrato PL/SMRHR/15122017-1, el cual incluso autoriza a la empresa Urbaniacks la subcontratación de los trabajos y obliga a la firma “a no divulgar la información proporcionada para la ejecución de los trabajos”.

Para ejecutar los trabajos, la Secretaría Administrativa del Congreso hizo una invitación restringida a las empresas poblanas Habres, Urbaniacks e ICPC, sin saber los motivos por los que se eligieron a estas tres a efecto de que presentaran el proyecto técnico.


Las propuestas del proyecto fueron de 793 mil 440 pesos por parte de Habres, de 765 mil 600 pesos por parte de Urbaniacks y de 695 mil pesos por parte de ICPC.

La adjudicación de la obra se dio a Urbaniacks, empresa representada por Araceli Cervantes Espinosa y señala como domicilio para efectos legales relativos al contrato la calle 19 Sur, número 4104, colonia Reforma Agua Azul en Puebla, Puebla.

La empresa expidió la factura 2041 para cobrar el proyecto por la cantidad de 765 mil 600 pesos, mientras que por la ejecución de los trabajos el contrato firmado es por 21 millones 496 mil 268.82 pesos, más el 16 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Una interrogante en el procedimiento realizado por el Congreso es por qué pagó el proyecto a Urbaniacks si es la empresa que ejecuta las obras, pues eso contraviene lo establecido en el Código Civil del Estado de Tlaxcala.

Las obras que ejecutará la empresa consisten en suministro, rehabilitación y modernización de los espacios del Palacio Legislativo en un plazo máximo de 158 días naturales, con fecha de inicio el 18 de diciembre de 2017 y conclusión el 24 de mayo de 2018.

Además, el Congreso otorgó un anticipo por el 40 por ciento del monto del contrato, el que resulta ser por la cantidad de 8 millones 598 mil 507.52 pesos, cuando en el sector de la construcción lo normal es el 30 por ciento.

Otra observación es que el Congreso debería exhibir un acta de excepción de licitación para que haya procedido a la adjudicación directa de la obra, pues si bien los trabajos se realizan después de la ocurrencia del sismo del 19 de septiembre pasado, las reparaciones no serán producto de una emergencia que permitieran obviar el proceso de licitación.

También debe presentar el acta del fallo de la adjudicación y cuál es la especialidad de la empresa para haber hecho la adjudicación directa.

Sin embargo, de todos estos hechos y acciones solo persisten dudas, ya que como se ha dado a conocer en este espacio, la mayoría de los integrantes de la LXII Legislatura desconocen los pormenores de las obras e incluso los miembros del Comité de Administración, el perredista César Fredy Cuateconzi y el aliancista, J. Carmen Corona Pérez, han revelado que desconocen la forma en que se realizó la adjudicación de la obra, así como los pormenores y detalles de la misma.