Padres mantienen vivo el movimiento de los 43 normalistas de Ayotzinapa

Padres de familia de los 43 normalistas de Ayotzinapa realizaron un mitin en la plaza principal de Huamantla, lugar de origen de César Manuel González Hernández, uno de los estudiantes desaparecidos. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

A tres años cuatro meses de la desaparición forzada de los 43 alumnos de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, los papás y mamás de esos adolescentes no pueden entender la desidia que prevalece en el gobierno federal para esclarecer este caso y presentar con vida a sus hijos.

Por ello y ante el riesgo de que este asunto sea relegado completamente por las autoridades, sobre todo por el proceso electoral vigente, padres de familia de los 43 normalistas y organizaciones civiles y estudiantiles realizan la Caravana Rompiendo el Silencio y el Olvido, que este miércoles llevó a cabo un mitin en la plaza principal de la ciudad de Huamantla, lugar de origen César Manuel González Hernández, uno de los estudiantes desaparecidos.

“Los padres de familia sabemos que son muy difíciles estos meses por el proceso electoral, pero tenemos que seguirle, tenemos que ver cómo podemos entrar en el juego para que no se acabe esto, que siga vivo el movimiento para tener un indicio del paradero de nuestros muchachos”, comentó Mario César González  Contreras, padre de César Manuel.


Los 43 alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa fueron privados de su libertad de forma ilegal en septiembre de 2014 y desde entonces sus familiares y organizaciones civiles exigen a las autoridades la presentación con vida de los estudiantes. Entre ellos se mantiene la esperanza, pese a la resistencia de la Procuraduría General de la República (PGR) de seguir algunas líneas de investigación.

“Desafortunadamente, la PGR no ha querido entrar a las cuatro líneas de investigación que nosotros exigimos, que son la participación del Ejército mexicano, que los policías de Huitzuco se llevaron a 25 alumnos, el cruce de las líneas de telefonía celular y el trasiego de drogas, que pudo ser un móvil del ataque tan certero y sincronizado contra nuestros hijos”, indicó González Contreras.

Critica que siga habiendo una cerrazón muy fuerte por parte del gobierno federal para esclarecer el caso, pues “desgraciadamente no sabemos qué repercusión política podría tener el saber el paradero de los muchachos, porque sabemos que varios políticos de alto nivel participaron y sabían el momento del ataque a los jóvenes”.

La PGR, abundó en entrevista, tampoco quiere dar el paso a seguir con los nombres de las policías federales que ya tenemos y que participaron en su momento, ni de los elementos de seguridad de Huitzuco y los seis militares que estuvieron en el lugar de los hechos, “no han querido dar el siguiente paso para dar con el paradero de los muchachos”, insistió.

“Entre más tiempo pase, desgraciadamente es mucho más peligroso para los muchachos, desafortunadamente no tenemos un indicio de dónde pudieran estar, pero también tenemos una cosa a nuestra a favor, que en las más de 110 fosas que se han descubierto en Iguala, donde se han encontrado muchos cadáveres, no hay ninguno de los 43 normalistas”.

Recordó que su movimiento cuenta con una supervisión internacional que es el mecanismo de seguimiento que dejaron los expertos de la Comisión  Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre este asunto.

La Caravana Rompiendo el Silencio y el Olvido se realiza también con motivo de la VI Convención Nacional Popular, que se celebrará el 17 y 18 de marzo en la Ciudad de México, donde los padres de los normalistas proporcionarán la información correcta de la situación en que se encuentran las investigaciones que realizan las autoridades de la PGR.