La industria de las elecciones

En Tlaxcala existe un padrón electoral de 863 mil 199 ciudadanos y una lista nominal de 823 mil 929. Pero a la jornada electoral, en promedio asiste la mitad de ellos.

En la elección de 2004 acudieron 421 mil 406 tlaxcaltecas; en 2007, 445 mil 638 y en 2010, 498 mil 423 electores. Para el próximo domingo se esperaría que voten cuando menos 450 mil.

La mayor parte de los integrantes de la lista nominal son mujeres: 439 mil 67 que representa el 52.46 por ciento. Los hombres son 397 mil 832, que equivale al 47.54 por ciento. Lo que determina que si ellas deciden ejercer su derecho, definen el resultado.


La lista nominal se divide en tres grandes grupos: el primero lo forman quienes tienen entre 18 y 35 años de edad con el 44 por ciento (368 mil 892), el segundo los que cuentan entre 35 y 64 años con el 46 por ciento (388 mil 569) y los mayores de 65 años de edad que representan el 10 por ciento (79 mil 448).

Se registraron mil 942 jóvenes que cumplen 18 años de edad entre el 16 de marzo y el 17 de julio. En el grupo de edad de entre 20 y 24 años hay 115 mil 460 jóvenes: 58 mil 946 mujeres y 56 mil 514 hombres.

Dos de cada 10 votantes no tiene el ombligo sembrado en Tlaxcala. En la lista se registran 666 mil 230 ciudadanos nacidos en Tlaxcala (79.61 por ciento) y 170 mil 679 en otra entidad (20.39 por ciento).

El apellido Hernández es el más abundante, existen 100 mil 258 registros; 49 mil 584 corresponden al apellido paterno y 50 mil 674 al materno. El nombre de Guadalupe Hernández se registra en 33 ocasiones.

En la sociedad tlaxcalteca todavía pesa la diferencia entre hijos legítimos y bastardos; 2 mil 288 personas no tienen apellido paterno, mil 729 carecen del materno y 14 no tienen ninguno.

Todos estos ciudadanos tendrán a su disposición mil 304 mesas directivas de casilla en 608 secciones que comprenden el territorio estatal, de las cuales mil 271 serán ordinarias y 33 extraordinarias.

Quienes les pedirán su credencial, le entregarán la boleta, abrirán las urnas y contarán los votos son 5 mil 216 ciudadanos comunes y corrientes que nacieron en el mes de abril y cuyo apellido paterno comienza con la letra R, los que fueron insaculados y capacitados por el IET.

Las elecciones se organizan con recursos públicos. En el presupuesto de egresos 2013 se le asigna al IET 100 millones 641 mil 767 pesos con 44 centavos, lo que determina que el costo del voto será de 222 pesos, si vota el promedio de 450 mil personas.

Las lonas, los pendones, la pinta de bardas, los carros de sonido y toda la publicidad que miró y escuchó en la campaña fueron pagados con recursos públicos. A los partidos políticos se les entregaron 43 millones de pesos.

Todos los partidos, los grandes y los chicos, recibieron su tajada: Movimiento Ciudadano, 2 millones 787 mil 427.39 pesos; Partido Alianza Ciudadana, 2 millones 889 mil 201.26 pesos; Partido Socialista, 3 millones 611 mil 198.13 pesos; Partido del Trabajo, 3 millones 702 mil 219.12 pesos; Partido Verde Ecologista de México, 3 millones 876 mil 787.16 pesos; Partido Nueva Alianza, 4 millones 332 mil 458.04 pesos; Partido de la Revolución Democrática, 5 millones 303 mil 139.14 pesos; Partido Acción Nacional, 8 millones 93 mil 329.79 pesos y Partido Revolucionario Institucional, 8 millones 800 mil 433.85 pesos.

Con excepción del Partido Verde Ecologista de México que sólo inscribe candidatos a diputados de representación proporcional, los otros ocho partidos políticos registraron fórmulas completas para los 19 distritos uninominales y las 13 plurinominales, lo que da un total de 538 aspirantes a legisladores locales.

Todos los partidos consignan planillas para los ayuntamientos. Un ayuntamiento se organiza con un presidente municipal (propietario y suplente), un síndico (propietario y suplente) y cinco, seis o siete regidores.

De acuerdo con el número de población, existen 27 municipios que cuentan con 14 integrantes (siete propietarios y siete suplentes), 22 con 16 integrantes y 11 municipios con 18 integrantes, lo que significa que alrededor de 900 ciudadanos compiten en estas planillas.

A ello habría que sumar los 299 presidentes de comunidad (propietarios y suplentes) que son electos por la vía partidista, ya que algunos son por usos y costumbres, sólo que todos ellos se convierten en regidores de pueblo de los municipios a los que pertenecen.

Se establecieron topes de gastos de campaña: para los diputados un promedio de 150 mil pesos, en tanto que para presidentes municipales es muy variable, porque depende del número de habitantes; así, Lázaro Cárdenas tiene un tope de 13 mil pesos, en tanto que Apizaco llega a los 421 mil pesos.

Si del gasto público se canalizan cuando menos 100 millones de pesos, los candidatos, los partidos políticos y los grupos de interés le inyectan cuando menos el doble, lo que hace que la derrama económica sea de cuando menos 300 millones de pesos.

Todo esto demuestra que las elecciones se han convertido en una industria muy dinámica porque estimula varios sectores económicos e incide de manera significativa en la creación de empleo temporal.




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