El conflicto entre Capitalismo, territorio y presos políticos continúa….

Durante la semana del 3 al 7 de noviembre de 2014, se llevó a cabo el Foro “Cuidado y Defensa del territorio frente a las Políticas Depredadoras”, en la UIA-Puebla, con la participación del Comité por la Liberación de los presos Políticos y en cese a la represión, donde nos quedó claro a los asistentes e invitados, que aunque se trataba de un evento dentro del ámbito académico, lo que más interesa en este momento es que se organicen actividades pacíficas pero firmes por la sociedad civil que busquen por un lado, la libertad de los actuales presos por razones políticas, y por el otro, el cese a la actitud represora por el Gobierno del estado encabezado por Rafael Moreno Valle.

Sin embargo, es necesario no perder la memoria, y recordar que lo que está sucediendo actualmente en el estado, no es más que la continuación de un proyecto local de apropiación del territorio, que si bien ha sido desde siempre en el estado de Puebla y en la periferia de la ciudad, tuvo un mayor repunte y voracidad a partir del sexenio de Mariano Piña Olaya (finales de la década delos 80¨s y principios de los 90´s), quien inicio la etapa de los despojos descarados y violentos de las tierras y recursos de los campesinos y de las comunidades rurales. Desde entonces, y pasando por los gobiernos estatales subsecuentes, y hasta Mario Marín y el actual gobernador, los proyectos de La Célula, el Plan Puebla Panamá, el Proyecto Milenium (detenido a Melquiados Morales por la UCEZ-V), la ambición de apropiarse de la tierra, el agua, los recursos minerales y otros recursos naturales ha sido la tónica de los gobiernos neoliberales poblanos.

La oligarquía local, apoyada en un mismo proyecto que ambiciona los grandes negocios con ganancias en el corto plazo sin importar las consecuencias, el cual implementan a través de una partidocracia que ya desdibujo sus colores y principios, y ahora no importando que sean los políticos del PRI,del PAN o del PRD (o todos juntos como pasó con la llegada de Rafael Moreno Valle), apoyado también en una oligarquía nacional en consorcio casi siempre en intereses de trasnacionales (de los sectores inmobiliarias, de construcción de autopistas, mineras, y ahora energéticas), han continuado su embestida contra el campo poblano, ahora cuando más necesitamos de producir nuestros propios alimentos y de defender nuestra soberanía, utilizando los instrumentos a sualcance, como son la instituciones ideológicas (las que otorgan los apoyos y administran las leyes) y coercitivas (la policía y el ejército), y que a pesar de la desgracia nacional que ha sido evidenciada por los sucesos de Ayotzinapa, no cejan en sus deseos y locura de apropiarse de lo que le pertenece a las comunidades.


Por eso, llamamos ahora con más firmeza que nunca, a defender el territorio que le pertenece a todos, pero más que nadie, a las poblaciones que la habitan, oponiéndonos a la persecución, intimidación, cárcel y cualquier otro tipo de hostigamiento que se esté ejerciendo contra quienes levantan la voz para oponerse es estas injusticias.