NO OLVIDAR LA CULTURA DE LA PROTECCIÓN CIVIL

El sismo de 7.1 grados Richter de pronto recordó a la población en general la importancia de la cultura de la protección civil en Tlaxcala. Este mes han ocurrido dos movimientos telúricos de gran magnitud y, con mucha fortuna, en esta entidad el saldo no ha sido lamentable en comparación con Chiapas y Oaxaca por el fenómeno del 7–S y Puebla, Morelos y Ciudad de México por el 19–S.

En Tlaxcala existe una Coordinación Estatal de Protección Civil, cuya misión es salvaguardar la vida, la integridad, los bienes, el entorno ecológico y la planta productiva de la población, mientras que su visión es implementar con ética y honestidad mecanismos de prevención, auxilio y recuperación a fin de proteger la vida y los bienes de la población.

El saldo blanco en ambos sismos llevaría a la deducción de que se ha cumplido la tarea en esta materia tanto en el ámbito estatal como municipal, pero cabría preguntarse si en todos los hogares se atienden las recomendaciones de Protección Civil o solo fue la fortuna que libró a Tlaxcala de tragedias como las que se viven en estados de la periferia.


La propuesta del diputado del Partido del Trabajo (PT) de reformar la ley para profesionalizar la protección civil es buena, pero el instituto político que representa debería empezar por hacerlo, ya que la titularidad de la coordinación ha sido el pago de favores por apoyar al gobernador en turno en campaña desde hace varios años. El actual director es de sus filas.

Es hora de retomar las campañas de fomento a la protección civil de manera permanente y no solo cuando hay la amenaza de huracanes o cuando se registran sismos a fin de no dejarlo todo a la suerte.

Por su lado, el gobierno estatal deberá hacer una gestión eficiente ante la Federación para que se autoricen recursos del Fonden a Tlaxcala y se atiendan los daños que si bien no son de la magnitud de otras entidades, no dejan de afectar a pobladores en sus bienes y al estado mismo en su patrimonio.