La desesperación de Peña

Según Oraculus.mx, el día de hoy AMLO tiene el 99 por ciento de probabilidades de ganar la elección presidencial, obtendría el 39.4 por ciento de la preferencia efectiva, seguido de Ricardo Anaya con el 28.6 por ciento y en un muy lejano tercer lugar quedaría José Antonio Meade con el 22 por ciento. El candidato del PRI tiene el 99 por ciento de probabilidades de perder la elección. Los datos hacen comprensible la desesperación de Enrique Peña Nieto, es muy probable que el gobierno priista se esté yendo al despeñadero.

Las tendencias demoscópicas muestran que AMLO creció en la intercampaña, mientras que Ricardo Anaya detuvo su crecimiento y cayó, aunque no se desplomó; en tanto, José Antonio Meade siguió a la baja, pues de enero a la fecha la caída se consolida. Aunado a lo anterior y según reportes de Predilitic.org, el mercado de las apuestas le da ventaja a AMLO con 55 puntos, seguido de Ricardo Anaya con 31 puntos y muy por debajo está José Antonio Meade con tan sólo 11 puntos, es decir, en el mercado de futuros, los grandes apostadores se siguen inclinando por el candidato de “Juntos haremos historia”, por otro lado, al revisar el impacto en redes y cobertura mediática, se sigue consolidando el puntero y prevalece la tendencia entre el segundo y el tercer sitio.

Llama la atención que en prácticamente todos los datos disponibles, las tendencias se consolidan ya sea en encuestas tradicionales, paneline, facebook y ahora hasta el mercado de apuestas mantienen a AMLO en primer lugar, a Ricardo Anaya en segundo y José Antonio Meade en tercero, pero a diferencia de las dos últimas campañas presidenciales, las preferencias electorales están arrojando información nueva, sobre todo en las preferencias efectivas por regiones del país, donde se ha roto el rechazo histórico hacia el líder de Morena, pues éste ha ganado terreno en regiones del norte y noreste del país, ha crecido en el sur y ha mantenido su base histórica en el centro. Además de que la mayoría de los jóvenes se inclina por él, por su parte el sector universitario en su mayoría muestra su preferencia por el tabasqueño, a diferencia de 2006 y 2012 las redes sociales están jugando un papel sobresaliente, es la otra campaña y ahí el cuarto de guerra de José Antonio Meade está en pañales. Resulta interesante que varios analistas como Fernando Castañeda y Héctor Aguilar Camín, entre otros, estén publicando análisis donde expresan la alta probabilidad de que el PRI y su candidato pierdan la elección y que Andresmanuelovich gane la Presidencia. En una revisión general, se puede observar que varios analistas están observando esa posibilidad dejando entrever un escenario real del triunfo de AMLO.


En ese sentido, es comprensible que el PRI, el gobierno y el presidente estén presentando síntomas de desesperación ante la debacle y el diluvio que les viene encima, pues resulta que hasta en las elecciones donde habrá de elegirse gobernadores, el resultado hasta ahora es desolador para el tricolor, varias empresas encuestadoras mencionan que existe una altísima probabilidad de que el partidazo no gane una sola, a ello se suma que su presencia en la Cámara de Diputados y Senadores se verá reducida notablemente y hay quienes sostienen que Morena puede lograr la mayoría en el Poder Legislativo, seguido de Acción Nacional, quien seguramente ganará en varios distritos electorales federales.

Ante ese escenario, las últimas estrategias de Peña Nieto muestran el nivel de estrés que se vive en Los Pinos, el hecho de enviar a la secretaria general del PRI, Claudia Ruiz Massieu a la sede de la OEA para casi pedir su ayuda y desconocer a Ricardo Anaya, rayó en lo cómico–ridículo, pues están tratando de que haya intervención extranjera. Sí, los priistas, aunque usted no lo crea, pero no ha sido todo, evidentemente Peña Nieto hará hasta lo imposible por ayudar a su candidato y, por lo pronto, se ha dedicado a cantinflear, “como dice una cosa, dice otra” y en ese mar de contradicciones ha hecho un llamado a que la elección presidencial sea un referéndum sobre sus fracasadas reformas, ha iniciado con la energética. De hecho, si fuera el caso y tomándole la palabra, las preguntas sugerentes que deberían aparecer en la boleta serían: ¿Usted votaría por el padre del gasolinazo? ¿Usted votaría a favor del incremento de la gasolina? ¿Usted apoya el aumento exponencial del precio del gas natural? ¿Usted votaría para que nuestros yacimientos petroleros se queden en manos de la familia Salinas de Gortari? ¿Usted votaría porque Pemex pierda cada año más de 2 mil millones de dólares?, si la elección presidencial fuera un referéndum, tal como lo propone Enrique Peña Nieto, se tiene la sospecha que también perdería el partidazo. El cuarto de guerra de Peña Nieto intenta catapultar a José Antonio Meade, pero los datos muestran que la ayuda de Los Pinos no hace más que hundir al supuesto candidato ciudadano.

Entre tanto, los jugadores aceitan sus motores, unos ya han ganado y otros están por “ganar”, hay mujeres que ganan con disciplina, ejercicio, amor y tenacidad, hay otras que como Margarita Zavala, obtendrá su registro, pese a que tuvo más de 700 mil apoyos ciudadanos simulados, falsos o fantasmas, estará en la boleta a pesar de que hizo FRAUDE, aprendió bien del marido. Ver para creer.