Ha sido rebasada la capacidad del albergue para migrantes: Dávila

Al paso de los días la llegada de migrantes al albergue “La Sagrada Familia” incrementa, por lo que la capacidad de esta casa ya fue rebasada, pues ha recibido a más de cuatro mil en lo que va del año, señaló Elías Dávila Espinoza, representante.

Frente a este fenómeno, reiteró que hay una crisis humanitaria y que si bien la política del presidente estadounidense Donald Trump de separar familias migrantes, pudiera detener la pretensión de latinoamericanos de cruzar la frontera, “es todo lo contrario”.

Dijo que mientras más crecen las intimidaciones de deportación, también aumenta la presencia de migrantes, “porque la situación  de Centroamérica es cada día más difícil”, sobre todo la económica y la generada por el pandillerismo.


Refirió que hace poco un joven tocó la puerta del albergue y pidió asilo por 20 días, ya que esperaba a otras personas que se reunirían con él, “incluso, estaba dispuesto a rentar un cuartito”, pues no quiere regresar a su país. “Uno ve esta y otras realidades”.

Hasta ahora –añadió- han pasado más de cuatro mil migrantes. Hubo un domingo en el que había 60 y luego llegaron 100; de repente hay un momento en que ya no podemos registrarlos, está incrementando bastante.

Abundó que esta situación supera la capacidad de asentar la presencia física de todos en esta casa, “porque si llegan de noche, nada más hay un velador, no se pueden capturar datos de todos, muchos han legado así, en grupos grandes”.

Por otra parte, lamentó que continúen las agresiones hacia migrantes centroamericanos, pues afirmó que se han documentado casos de que la misma policía está involucrada en detenciones y amenazas, pese a no ser facultad ni de la estatal ni de la municipal.

Remarcó que hay mucha violencia en contra de este sector, a la cual se incluye la provocada por los postes de cemento erigidos a los lados de las vías del tren, por parte de la empresa Ferrosur. “Hace como una semana un migrante se estampó contra uno y se amputó tres dedos. En enero un paisano de Chiapas se cayó y se cercenó una pierna”.

Sobre este tema, expresó que hay “esperanza” de que el próximo gobierno federal realice las gestiones necesarias para que esas barreras sean eliminadas “porque siguen siendo una trampa mortal para ellos” cuando suben o bajan del tren.

Asimismo, el sacerdote confió en que la administración de Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, genere una condición “de acogida del migrante” a su paso en el país, así como “una reinserción en el trabajo; es un sueño que tenemos”.