Cuatro diputados que podrían romper la cohesión de la bancada lopezobradorista

La mayoría que el bloque lopezobradorista tiene en el Congreso local, de 22 curules contra 19 del morenovallismo, que incluye al PRI, por ahora es frágil y corre el riesgo de romperse, de sucumbir ante deserciones o conflictos internos. Se percibe que la cohesión se podría vulnerar por la falta de afinidad y confianza de cuatro miembros de la bancada formada por Morena, el PT y el Partido Encuentro Social (PES), que está en proceso de desaparición.

Hay cuatro situaciones de riesgo que podrían fracturar la mayoría que la coalición Juntos Haremos Historia alcanzó en el Congreso de Puebla, con lo que rompió –por ahora– con el bipartidismo del PRIPAN que había dominado al Poder Legislativo. Estas condiciones son las siguientes:

Primera: se sabe que ha empezado a existir acercamientos de emisarios del morenovallismo para convencer a miembros de la fracción lopezobradorista para invitarlos a negociar, a sumarse abiertamente o con discreción, a los intereses del grupo político del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, quien está buscando romper la unidad de la oposición.


En las reuniones de organización y capacitación legislativa de los diputados lopezobradoristas, dos miembros ya aceptaron que los buscaron de parte del ex gobernador. Ello son: Héctor Alonso Granados y Mónica Lara Chávez.

El primero de ellos, quien ya fue legislador del Panal, dijo que “los mandó a la chingada” a los emisarios morenovallistas.

Mientras que la segunda argumentó que por una situación de amistad con un asistente personal de Martha Érika Alonso Hidalgo, la candidata panista a la gubernatura, se logró hablar con ella, pero no aceptó ningún ofrecimiento.

Una situación que llamó la atención, por su candidez o intento de negociar con sus opositores, fue la de Emilio Maurer Espinosa, quien ganó una diputación por un distrito de la capital y preguntó en plena reunión de los miembros de la bancada: ¿Si era conveniente acudir a los encuentros que propongan los morenovallistas?

Segunda: hay cuatro miembros de la bancada morenovallista que no se acaban de integrarse, de adaptarse o que cargan antecedentes no convenientes para la fracción. Ellos son:

Arturo de Rosas Cuevas, quien es legislador electo por Tecamachalco. Se dice que este hombre en la pasada campaña electoral se le habría visto pidiendo el voto para él y para la coalición “Por Puebla al Frente”, es decir para el grupo morenovallista.

Guadalupe Muciño Muñoz, quien proviene de Atlixco y es cercana a Juan Antonio Villarroel García, un polémico empresario que logró ser candidato de Morena a edil de esa ciudad, pero que no fue aceptado por la dirigencia estatal del partido, que en dos ocasiones lo quitó de la postulación y en igual cantidad de veces éste personaje recuperó la nominación.

Héctor Eduardo Alonso Granados, quien es un político que surgió de las filas del PRI y luego fue del Panal, así como cercano al grupo de Rafael Moreno Valle Rosas y que acabó siendo candidato lopezobradorista por la capital.

Alonso tiene fama de pendenciero y de no lograr mantener la unidad con los miembros de las bancadas legislativas de las que ha sido parte.

Luis Fernando Jara Vargas, quien será diputado por la vía plurinominal. No se le ve como alguien que pudiera ser cooptado por el morenovallismo, pero sí es alguien que podría enfrentar diferencias con la bancada lopezobradorista.

Tercera: ha trascendido que los dirigentes estatales del Partido del Trabajo, Mariano Hernández y Zeferino Martínez Rodríguez, podrían estar intentando negociar con el morenovallismo.

Ambos dirigentes se han destacado por poner al PT al servicio de Rafael Moreno Valle en los últimos ocho años.

Y ahora parece que buscan seguir con esa dinámica de aparentar que el PT es una fuerza opositora, pero al final acaba respaldando al morenovallismo.

Cuarta: un factor determinante que mantendrá estable, cohesionada y leal a la bancada lopezobradorista es que Luis Miguel Barbosa Huerta logre, primero anular la elección de gobernador, y luego ganar la contienda por la titularidad del Poder Ejecutivo.

Si eso no ocurre, no se percibe un liderazgo que logre mantener unidos a todos los futuros diputados de la fracción formada por Morena, el PT y lo que queda del PES.