Por 8 horas y en reclamo de más seguridad, toman pobladores la alcaldía de Cuapiaxtla

Por falta de agua, obra pública y para reclamar mayor seguridad, un centenar de pobladores de Cuapiaxlta de Madero tomaron la mañana de este lunes las instalaciones de la presidencia municipal.

Se trata principalmente de habitantes de la junta auxiliar de San Miguel Negrete quienes reclamaron al alcalde Pablo Flores Andrade les dote de los servicios públicos.

Entre ellos, acusaron que la población no cuenta con el servicio de agua desde hace varios días, además hay deficiencias en materia de salud, educación y seguridad.


Por tal razón, informaron que vivir en este contexto solo incrementa la violencia e inseguridad en sus comunidades.

“Queremos que el gobierno municipal nos de los servicios, y que la paz y tranquilidad regrese a nuestros pueblos, donde las bandas tienen el control de la seguridad”, acusaron.

A pesar, señalaron, que en esta localidad se encuentra un Arco de Seguridad que se instaló durante el sexenio pasado.

A esta situación, los quejosos sumaron que tampoco hay ejecución de obra pública en las localidades, como es el caso de San Miguel Negrete, donde –señalaron- siguen en pobreza y olvidados de las autoridades.

Incluso, informaron que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) clasificó a Cuapiaxtla entre los 69 municipios del estado de Puebla con “muy alto riesgo”, por concentrar población carente de servicios e infraestructura, descomposición social y asentamiento, con problemas de hundimientos, derrumbes o inundaciones, destaca el organismo.

El alcalde de Cuapiaxtla de Madero, Pablo Flores Andrade, ha incurrido en una serie de irregularidades que han generado varios conflicto entre la población.

Uno de ellos es que fue acusado de promover la “Flor de la Abundancia”, donde vecinos lo señalaron de presuntos desvíos de recursos públicos para pagar a supuestos beneficiaros de este esquema de “ahorro” que resultó un fraude.

El año pasado, también un grupo de comerciantes ambulantes tomó la presidencia municipal para exigir que fueran reubicados, ante la amenaza del edil  de desalojarlos por la supuesta remodelación del zócalo de la localidad.