Cuatro migrantes han obtenido visa; las agresiones en su contra siguen impunes

De 2016 a la fecha, cuatro migrantes centroamericanos han recibido una visa por razones humanitarias, por parte del Instituto Nacional de Migración (INM), debido a que fueron agredidos con arma de fuego a su paso por territorio tlaxcalteca, informó Elías Dávila Espinoza, representante del albergue “La Sagrada Familia”.

Sin embargo, dijo que esta casa tuvo conocimiento de tres extranjeros que requirieron refugio ante el INM, pues huían de la violencia que hay en su país, “pero no se lo autorizaron pronto, pues como es tardado el proceso se desesperan y se van; había una chica que permaneció casi un año y se fue porque aún no recibía respuesta”.

Las visas por razones humanitarias que han sido otorgadas tienen una duración de un año, por lo que debe ser renovada hasta que se aclaren los hechos de violencia cometidos en contra de estos centroamericanos, los cuales –reiteró- no han sido resueltos.


Expuso que recientemente dos migrantes recibieron este documento por parte de la delegación del INM, pues fueron baleados en marzo pasado, pero uno más que también sufrió este tipo de agresión todavía no la consigue, al igual que un adolescente que viajaba con ellos, sin compañía de familiares, pero –añadió-  como escapó está bajo custodia del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Las otras dos visas fueron concedidas en 2016 y en 2017, una en cada año. “Queremos que las haya pero no por armas de fuego, ese no debe ser el camino. Se les da cuando son víctimas del delito, por lo que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) debe establecer esta condición, pues sin este trámite el INM no la concede”.

Y –subrayó- aquí es donde “nos atoramos”, porque uno sabe que esos migrantes sí fueron agredidos; sin embargo, el Ministerio Público “dice que no es grave, a pesar de que tienen ahí las marcas de los proyectiles. Ojalá se investigue para aclarar quiénes fueron los responsables de estos ataques, para que a estas personas ya no se les violente. Mientras tanto, esos centroamericanos cuentan con permiso para permanecer aquí”.