Tras arresto del edil de Palmar de Bravo nombran al suplente

Miguel Vélez Severino fue designado presidente municipal sustituto del municipio de Palmar de Bravo; ocupó el cargo al ser el suplente del edil detenido por la PGR, Pablo Morales Ugalde, a quien se le investiga por un presunto vínculo con bandas dedicadas al robo de combustible.

En sesión de cabildo a puerta cerrada tomó protesta Vélez Severino de 55 años, trascendió que el nuevo edil se desempeña como albañil independiente y nunca tuvo cercanía con la política, únicamente fue nombrado como suplente para cumplir el requisito.

Vélez Severino acompañó durante la campaña a Pablo Morales Ugalde, ambos conformaron la fórmula del partido político PSI que resultó beneficiada con la preferencia del electorado.


Tras el nombramiento del nuevo edil, pobladores de la cabecera municipal consideraron que quienes tomara decisiones importantes en el ayuntamiento serán el secretario general, Gerardo Pérez Limón, y el encargado de Seguridad Publica, Martín Tecua Limón, quien es esposo de la regidora de Gobernación.

En tanto que Pablo Morales Ugalde fue vinculado a proceso por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita. El fiscal Víctor Carrancá Bourget confirmó que el edil está en prisión preventiva debido a que los delitos por los que se le acusa son considerados como graves.

La semana pasada, la Procuraduría General de la República (PGR) informó sobre la detención de Morales Ugalde, presidente municipal de Palmar de Bravo, quien estaba siendo investigado por su presunta participación en el robo de combustible.

Se trata del segundo alcalde poblano detenido por su relación con los huachicoleros, el otro es el munícipe José Isaías Velázquez Reyes, de Atzizintla, a quien se le culpa de la ejecución de tres agentes de la Policía Ministerial especializados en la investigación de secuestros.

Morales Ugalde, militante del Partido Pacto Social de Integración –aliado electoral del ex gobernador Rafael Moreno Valle–, es propietario de tres gasolineras en el llamado “triángulo rojo”, la región del país con más incidencia en el hurto de hidrocarburos.

A finales de mayo pasado esos establecimientos, dos de los cuales están ubicados en la carretera federal Cuacnopalan–Tehuacán y otro más en Tecamachalco, fueron sujetos a una revisión por parte del SAT, la Unidad de Inteligencia Financiera y Pemex.