Cuestionamientos sobre el relato oficial rondan la propuesta de Juan Fernando Herrán

Hasta el 25 de septiembre en el Museo Amparo podrá visitarse la exposición Tipología del estorbo del artista colombiano Juan Fernando Herrán, que resultó del proyecto Encuentros Latinoamericanos. En ella, se presenta una selección de 20 piezas bidimensionales, tridimensionales y videos realizados de 1990 a la fecha.

Se exhibe el proyecto Destrucción total del Museo de Antropología (2012), que especula sobre la demolición de este edificio simbólico construido por Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares en 1964. Como el proyecto ha sido continuado por el artista, también se presenta Notas sobre la destrucción del Museo Nacional de Antropología (2014), una propuesta que continua las líneas de reflexión del proyecto original como lo es el dar visibilidad a los embates políticos y económicos sobre los pueblos originarios del país.

Tipología del estorbo también incluye dos piezas de video. La primera denominada La gran catástrofe del oxígeno (2016) y la segunda titulada La caverna del diablo (2017) que presenta una reflexión visual elaborada dentro de una gruta volcánica en el estado de Morelos.


En Ni héroes ni mártires, curada por la francesa Albertine de Galbert, el artista puede darse cuenta de que está involucrado con ciertas temáticas, en “un pensamiento que rueda y reitera elementos de su contenido”. En ella el artista Juan Fernando Herrán investiga y aborda momentos de la historia de su natal Colombia a la par de que cuestiona los mecanismos de construcción de la memoria. Particularmente se detiene en discutir las figuras de los héroes y los mártires que funcionan como “operadores dramáticos” del relato nacional.

En esta revisión, dijo el artista en una anterior entrevista, hay cosas de su país que se relacionan con México, una de ellas el “fenómeno del narco”. Sobre dicho tema, Herrán presenta la pieza Armedes II, consistente en una pistola que fue martillada hasta ser destruida en referencia al proceso de desarme vivido en Colombia, la cual tuvo una primera versión en 1997 y ahora tuvo una segunda, ya que la expuesta fue realizada ex professo para la exposición del Museo Amparo, con la colaboración de la XXV Zona Militar.

“El proceso inició con su búsqueda y su selección, y fue la base para aproximarse a otras obras ya que es un elemento con un significado fuerte –su destrucción–, y conserva un carácter de memoria que adquiere su parte política”, explicó.

Otra pieza es la denominada Héroes mil, una instalación escultórica ubicada en el vestíbulo del Museo Amparo, integrada por cajas de madera, que el artista elaboró hace siete años en el marco del bicentenario de la independencia de su país, al percatarse del número de monumentos que hace 100 años, en el centenario, se habían realizado con varias particularidades como haber sido manufacturadas en Europa.

Además de Armedes II y Héroes mil, en la exposición se exhiben: el video Ecos tutelares, la instalación Heaven is under the shadow of swords, la video proyección La vuelta, la fotografía Tríptico judicial, la serie fotográfica Campo Santo, y la instalación Cajas Fucsia. Esta última consiste en una instalación hecha por cajas de color fucsia y recortes de periódico de la indagatoria del proceso judicial que enfrentó, en 1994, el candidato presidencial colombiano Ernesto Samper, al ser acusado de recibir fondos del narcotráfico, juicio que fue suspendido por falta de pruebas tangibles, haciendo que el político no fuera declarado ni inocente ni culpable, no obstante las cajas de color rosa chillante que los testigos mencionaron y que eran usadas como medio de entrega de dicho dinero.