Pide diócesis de Tlaxcala a CEDH desistirse de recurso de inconstitucionalidad ante la SCJN

La diócesis de Tlaxcala solicitó formalmente a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) que se desista del recurso que presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que declare inconstitucional el artículo 243 del Código Penal local y con ello se restablezcan diversas causales que permiten el aborto en las mujeres.

Para ello, el obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón entregó al presidente de la CEDH, Francisco Mixcóatl Antonio, un paquete de 132 mil 904 firmas que fueron recolectadas entre los feligreses católicos través de las 74 parroquias de la entidad desde el domingo pasado hasta la tarde de este miércoles, las cuales también serán entregadas a la SCJN.

En tanto, el ombudsman tlaxcalteca asentó que analizará la solicitud y dará respuesta conforme lo establecen la Constitución Política federal y la estatal, aunque aclaró que el recurso de inconstitucionalidad que presentó ante la SCJN no promueve en ningún momento la legalización del aborto en la entidad, como lo asume la diócesis de Tlaxcala.


La entrega del paquete de firmas y la solicitud para que la CEDH se desista de esa acción legal se realizó en instalaciones del organismo autónomo alrededor de las 20 horas de este miércoles y después de una marcha encabezada por el obispo de Tlaxcala que recorrió diversas calles de la ciudad capital.

Se trató en sí de una muestra de fuerza de la grey católica tlaxcalteca, pues en el recorrido participaron, según estimaciones de los organizadores, alrededor de 20 mil personas, entre adultos, jóvenes y niños, quienes recorrieron aproximadamente 5 kilómetros antes de arribar a la CEDH.

Como lo había anunciado el pasado lunes Moreno Barrón, la marcha se realizó en silencio y sin ningún tipo de consigna contra las autoridades, pues los participantes, la mayoría vestidos con ropa color blanco, sólo portaban cartulinas y mantas con leyendas: “No al aborto. Sí a la vida”, “Tlaxcala, tierra de héroes”, “El aborto es un crimen”, e incluso algunas en inglés como “Mom my life is in your hands”.

La basílica de Ocotlán fue el punto de reunión donde se congregaron los participantes a partir de las 16 horas y para recoger las firmas recabadas días antes. Dos horas después, el contingente inició el recorrido hacia el centro de la ciudad capital, a cuyo paso se fueron sumando más personas.

Antes de la salida, el obispo de Tlaxcala dirigió un mensaje a los asistentes en el que modificó el discurso con respecto al asunto, pues si bien en días pasados había asegurado que la CEDH promovía la legalización del aborto en la entidad, este miércoles pidió a la SCJN que “atienda estrictamente lo que la Comisión de Derechos Humanos está planteando, que se pronuncie sobre eso y que no desvíe su atención a discusiones que no estén planteadas en la acción de inconstitucionalidad y que ponga en riesgo que el aborto deje de ser por sí mismo un delito”.

Incluso, dijo que en la grey católica “sabemos de las dificultades que enfrentan las mujeres embarazadas por violación, inseminación artificial no consentida o que están expuestas a un grave daño a su salud o al peligro de muerte, casos en los cuales no es punible el aborto en nuestra legislación vigente”.

Ante ello, preguntó: “¿cómo blindar la vida humana, asegurando la integridad de la mujer y la vida?”

Para Moreno Barrón esto puede ser posible en una sociedad madura, corresponsable y solidaria, “quizá podamos comenzar por promover una auténtica educación de todos en la responsabilidad… tal vez la ley prevea algunos casos de excepción (del aborto), pero depende de todos que esos casos no sucedan”.

También consideró como urgente que el varón recupere el verdadero sentido de su masculinidad, de modo que actúe en corresponsabilidad con la mujer frente a la vida humana.

A diferencia de otras manifestaciones, la de la tarde–noche de este miércoles no fue criticada por el caos vial que provocó en el primer cuadro de la ciudad capital y que se prolongó por cerca de 45 minutos antes de que el contingente tomara el bulevar Ocotlán–Santa Ana Chiautempan para llegar a las instalaciones de la CEDH, aunque sí ocasionó sorpresa entre los transeúntes por lo numeroso.

La mayoría de los participantes fueron personas adultas y de la tercera edad, si bien hubo grupos de jóvenes, algunos de ellos alumnos de escuelas particulares como la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y del Colegio México de San Pablo del Monte. Algunas madres de familia comentaron que en el Colegio Morelos –en el nivel de secundaria– se ofreció tres puntos a los alumnos que participaran en la marcha.

“Nosotras venimos para que se escuche nuestra voz y la voz de los no nacidos”, expresó doña Trinidad de Santa Isabel Tetlatlahuca.

“Dios es dueño de la vida y él sabe, hay muchos que han nacido así y son muy felices sus padres con ellos, hay unos que no están malformados, sin embargo, toman, se drogan y pegan. Todos tenemos algún defecto, pero decimos no al aborto de ninguna manera”, aseveró doña Odalinda.