El arte, forma de evadir la violencia: Luis

Luis Medina se acomoda junto a varias imágenes que conforman su catálogo, entre ellas las de sus abuelos, para posar a la lente de La Jornada de Oriente

Luis Medina es el dibujante que va descubriendo cultura y tradiciones de la República mexicana y quien ve en el arte una forma de evadir tanto a la inseguridad como a la violencia.

Apasionado del dibujo y la pintura, desde niño, ha consagrado 22 años de su vida a estas disciplinas.

Por varios días se ausenta de la Ciudad de México, el lugar donde radica, para participar en eventos culturales y de arte del interior del país.


Es decorador de muros, incluso de templos religiosos. Estudió diseño gráfico y dibujo publicitario. Ha trabajado en estudios de animación y despachos especializados en estas ramas.

“Realizo retrato al óleo y realismo, a lápiz, como el paisaje, y la caricatura humorística familiar”, añade.

Percibe en la sociedad “bastante interés” en estas técnicas, “sobre todo –expone– de muchos chiquitos que apenas están conociendo esto, que les es nuevo, para ellos el arte sigue siendo magia”.

Atrapado por el encanto de cada Pueblo Mágico, ha retornado a Huamantla para ofrecer su talento a visitantes al centro histórico de esta ciudad, en la que se desarrolló la feria anual.

“Voy recorriendo lo más que puedo y demostrando que también el chilango sabe trabajar, no nada más es lo malo que se habla; somos gente trabajadora que gusta del arte y la cultura”.

A su paso por cada punto de la geografía del país, Luis Medina encuentra a mucha gente que lo apoya y felicita por su ingenio.

–¿Vas reivindicando al chilango en cada lugar? –, se le inquiere.

–No, más que nada hago este hincapié porque en muchas ocasiones tenemos la mala fama o una imagen de chico malo, pero no es así, responde entre risas.

Asienta que en todas partes “hay gente buena y trabajadora”. Reconoce el respaldo de los artesanos

Ha compartido sus conocimientos con niños y personas adultas de todas las edades, a quienes en algún tiempo impartió clases.

–¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?

–Que uno va descubriendo cultura y costumbres, que realmente nunca acaba uno de conocer.

“En ocasiones entramos al internet o a revistas turísticas, pero no hay nada como vivirlo, experimentarlo”.

Invita a las y a los mexicanos “a conocer más a su país, donde hay infinidad de cosas y –apunta– aunque no lo crean seguimos siendo ese pueblo apapachador que siempre cobija en cada lugar”.

Luis Medina considera que la inseguridad es general, al igual que la violencia. Lamenta las circunstancias, pero cree que se debe fomentar una buena educación entre la niñez y “a amar el arte, la cultura y el deporte”.

Aquí el artista toca un punto relevante en su vida.

“Es –acentúa– lo que yo trato de inculcar en mis hijos, a los cuales debo dar un buen ejemplo y siempre quiero apoyar en lo que más les gusta, en este caso, el dibujo”.

Y es que Luis Ángel y Alondra María Medina Muñoz, de 11 años de edad, son su “motor de inspiración”. Hace una pausa para enviarles un saludo a la distancia desde este Pueblo Mágico.

La violencia –retoma el tema– está por todos lados, pero también depende de la mentalidad con la que se vaya a visitar cada población.

Declara que si las personas se dedican a trabajar y a conocer, sin involucrarse en problemas, pueden esquivar más del 80 por ciento de situaciones de conflicto.

–¿Crees que en el arte se puede encontrar una solución a problemas de violencia en inseguridad en México y librar de ellos a la niñez y a la juventud?

–Si no salvar, sí tratar de evadir el 80 o el 90 por ciento.

“Si es que forjamos mexicanos con una buena mentalidad u otro tipo de visión, más tradicional, más artística, más cultural”, añade.

En su opinión, falta mayor difusión de la cultura y el arte en la Ciudad de México.

“Porque el chavito chilango es muy bueno, ningún niño es malo, lo único que falta es mostrarle que tenemos cultura, arte, muchos valores morales por los cuales luchar. No es necesario que el gobierno ni revistas nos pongan ejemplos”.

Asienta que una buena formación comienza desde el hogar y la familia.

Se debe inculcar a la niñez sus raíces, considera Luis

“Con eso podemos rescatar mucho del buen mexicano que llevamos dentro. Los niños de provincia tienen otra visión, un poco más arraigadas sus raíces, sin pena alguna, con mucho orgullo, gusto y felicidad, es lo que debemos inculcar a los de la capital del país”, enfatiza.

En otro paréntesis, Luis Medina se acomoda junto a varias imágenes que conforman su catálogo, entre ellas las de sus abuelos, y posa para la lente de La Jornada de Oriente.

Nuevamente, el dibujante alista papel y lápiz. Hay clientes en espera de turno. Cinco minutos en promedio es el tiempo que utiliza para realizar una caricatura. Interactúa con las personas y, con serenidad les proporciona su número de teléfono celular, “es –enuncia– el 5513079276”. Reitera su disposición a trabajar.