Ocotepec, nuevo blanco de la represión oficial

A la larga lista de grupos sociales perseguidos por el gobierno del estado ahora se debe sumar a pobladores de Ocotepec, que ya enfrentan 50 demandas como consecuencia de la oposición al proyecto de la organización religiosa Living Water International, que busca controlar el agua en esa localidad como una forma de infiltración cultural e ideológica.

Lo que pasa en Ocotepec es un claro ejemplo de que en Puebla se vive un estado de represión y de asfixia a las garantías individuales, puesto que los pobladores de dicha localidad no persiguen ningún fin político ni económico ni han incurrido en actos delictivos, sino solamente han reaccionado al abuso que significa que una organización privada intente apropiarse de la administración del agua potable.

Desde el punto de vista legal les asiste la razón a los habitantes de Ocotepec, ya que el agua es un derecho social y no tiene que estar en manos de una agrupación de corte religiosa, cuando de acuerdo a la norma el control le corresponde al gobierno local.


La persecución que se ha empezado a desatar contra pobladores de la localidad es una muestra clara de que Rafael Moreno Valle Rosas no permite la libre expresión, no respeta la libre asociación, no defiende los derechos de los ciudadanos y en cambio se pone del lado de una organización vinculada a grandes empresas transnacionales.