Malvados y dolorosos

En  Tres versiones de Judas, Borges inventa a Runeberg quien reivindica a Judas Iscariote convirtiéndolo con argumentaciones teológicas y morales en un reflejo de Jesús. Todas las versiones de la traición son falsas, dice. Así, el orden menor de las cosas es imagen de la inmensidad: como las manchas de la piel son un mapa de...

Te imagino, mar

Te imagino, mar, un cofre de sorpresas al que me hallo indeciso de abrir y descubrirlas. Imagino que alguna noche me levantas como barco hundido y olvidado, para que bogue como un fantasma blanqueado por tu espuma y por tus sales. Mas con imaginarte, mar, no logro conmoverte, sigo mirando sin hundirme, ni siquiera humedezco en...

En la mente nos había crecido un árbol

Que visitaba por la noche Un pájaro negro. Nos dábamos la espalda al acostarnos Para que el pájaro No descendiera sobre nuestros ojos. En las mañanas calurosas Él árbol era lo único sombrío en la comarca, Tanto misterio cavó raíces en nuestra frente. Por eso preferíamos la tarde: El viento nos sacudía las ramas, los...

Alcances

1 Del espeso terciopelo de tus ingles suben dos columnas de las que me sostengo y beso durante el sísmico estremecimiento que nos une. Somos el manantial de un río que se hace mar al amar. ¡Cómo cambia el mundo en un instante! 2 Dicen que el amor tiene las dimensiones que le dan tus...

Bailonga gacha el alma

  A Juan Gelman   Por qué está triste y gacha el alma por qué se la lleva y colea por las estrellas/ y ay por la luna calva/ y por qué cada vez que se topa con una roca ciega se le desmoronan las plumas o se le revienta la yema del corazón porque...

Memoria de la bruma

1 Bajo el chubasco de tu sonrisa quedó la esperanza. Pasado el temporal, sigo buscando la humedad en el desierto. 2 Luna, hermana del amor sereno, cierra los párpados de las hermosas flores, menos de este clavel que permanece abierto en mi costado. 3 Risco, piedra inocente, limado beso a beso por el viento. Tantas...

Errantes, dispersos

Errantes, dispersos, los amantes del día somos irrepetibles. Reinventamos a tumbos la sombra y el cuerpo del amor. En el beso dado y en su deseo abre labios la psique, y desenrolla el corazón esa lengua bífida que siente, que piensa. Alimentamos libertades con pequeñas certezas, alpistes para alzar el canto. Hasta que hundidos en...

La bota del ganso pardo

Que no avance la marcha del ganso pardo. Que no extienda el peso de su bota. Que mejor se ande de puntitas. Que tenga la mínima vergüenza de su facha y aprenda del digno aleteo de originarios pueblos, infantes, viejos rebeldes y bailarinas originales. Que el ganso no muerda. Que no empolle serpientes fascistas. Que...

Parvada de cenizas

Desde la tibia casa de mi madre hasta la rugosa página del árbol, vuelo cual parvada de cenizas,   adopto las figuraciones y los pasajes robados al olvido donde distingo mi huella,   a veces la de un pájaro quebradizo, ocasionalmente la asentada, hundida, la que cincela el lodo o la sangre.   En el...

El níspero que mueve a la ternura

Con ganas incontenibles se convocan y con las bocas aprehensivas se aprenden y examinan sus sabores sus saberes sus pasiones apremiantes y al degustar viajan por impredecible sendero al níspero dulce complacidos de olisquearse los alcoholes y hallar la ambrosía de su ser y darse de amantes diligentes sólo eso y nada menos -y menos...