Domingo, febrero 25, 2024

Voltear hacia el Tribunal Superior de Justicia

Voltear hacia el Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) pocas veces lo hace la población y menos los medios de comunicación, afirma categórica la Teutila.


Una de las razones, según la Sábila, es porque no se tiene clara la diferencia entre el TSJE –popularmente conocido como Tribilín– y la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE) –la Procu.

En su papel de diputado pro.nominal, Jicotencal informa que en el Tribilín laboran 804 personas, de las que el 61 por ciento (488) son mujeres y el 39 por ciento (316) son hombres.

Parece que en el Tribilín prevalece el compadrazgo, infiere el Margarito Pérez de Zacatelco. Porque de las 804 personas, 15 por ciento (123) son funcionarios. Esto es, se designan y remueven, en cualquier momento o de acuerdo con los tiempos que dure la designación.

- Advertisement -

Agrega que el 17 por ciento (137) es personal de confianza. Quiere decir que llegan y se van con los funcionarios; 36 por ciento (290) son interinos, es personal por tiempo y obra determinada. Puede que lleven años trabajando, pero están sujetos a contrato. Y, solamente el 31 por ciento (254) es personal de base.

Siete de cada 10 personas que laboran en el Tribilín son trabajadores que pueden ser y/o son removidos cuando se produce un cambio o una designación en las estructuras de dirección. La continuidad está depositada en tres de cada 10, que son los llamados trabajadores de base.

- Advertisement -

De primera intención, según el Tránsito de Atligüecha, hay que cuestionar qué pasa en una institución que debe distinguirse por la permanencia y la inamovilidad. La administración de la justicia no puede ser un proceso de ensayo y error.

La comparecencia de la presidenta

La respuesta que da la presidenta del TSJE a preguntas formuladas por diputadas y diputados, reflejan ignorancia o falta de información sobre la tarea que realiza, afirma la Sábila.

Teutila dice que la comparecencia de la presidenta y el pleno ante el Congreso local se convierte en caja de pandora. Al abrirla no queda ni la esperanza.

Por qué comparece el pleno del Tribilín y no solo la presidenta, inquiere el de Atligüecha.


La presidenta del Tribunal Superior de Justicia se enfrenta sola a los cuestionamientos que hace el presidente y el Congreso, destaca la Teutila.

Días después del hecho, se produce la designación de una nueva presidenta, recuerda el de Zacatelco y su primera declaración refiere las faltas cometidas por su antecesora. Sin embargo, su orden de prioridades resulta burocrática. Promete un diagnóstico de la administración y también de la administración de justicia. Primero lo adjetivo y luego lo sustantivo.

Lo que confirma que el Tribilín se concibe, desde adentro, como una instancia administrativa y no como lo que es: el impartidor de justicia.


Hace tiempo que me agobia la tristeza

El Tribilin, desde siempre, apunta el Jicotencal, es un refugio para académicos y litigantes de alta formación y experiencia. Cómo no recordar al maestro Cajica, a Quiroz de la Vega, a Germán Escobar, el viejo.

Esa correa de transmisión, según Margarito, se corta en el momento que se da la alternancia de 1998. Alfonso Sánchez quiere controlar todo y propone abogados pri–perredistas como magistrados, a quienes demanda asumir la presidencia.

Ahí se produce el encontronazo –acota el Tránsito– entre magistrados del viejo régimen –los propuestos por Álvarez Lima– y los del nuevo régimen –que responden a Alfonso Sánchez Anaya.

Hoy vueltos a juntar como militantes de Morena, destaca Teutila.

Hay que recordar las épicas batallas del de Tetlanohcan, señala el Jicotencal, para lograr su designación como presidente del Tribilín y su reelección.

Eso me recuerda a otro presidente del Tribilin, refiere el Tránsito, aquel que durante la feria se hacía acompañar de la banda sinaloense hasta la capilla de indios, en tiempo de Sánchez Piedras, y era uno de los sobrinos favoritos.

Y qué decir del abogado migrante que sucedió al de Tetlanohcan, inquiere el Margarito. O, el acusado de incorporar en los gastos de representación algunas prendas femeninas.

La diferencia entre PGJE y TSJE

La Sábila regresa al punto de que un problema de la medianía en el desempeño del Tribilin, es la confusión ciudadana que no distingue que hace el Tribilín y la Procu.

Teutila considera que la primera gran diferencia es que el TSJE es un poder en la estructura tripartita del Estado, en tanto que la PGJE es una dependencia del Poder Ejecutivo.

Del huacal en donde está sentada la Sábila saca un librito que brilla por el intensivo uso que hacen de él y lee: La PGJE debe “organizar, controlar y supervisar esta institución; investigar los hechos que pudieran ser constitutivos de delito; promover la aplicación de mecanismos alternativos de solución de controversias o formas anticipadas de terminación del proceso penal, de conformidad con las disposiciones aplicables; y promover la participación ciudadana en la actividad de la prevención del delito, a fin de lograr la procuración de justicia”.

Esto significa –anota el de Atligüecha– que recibe denuncias o querellas sobre hechos que puedan constituir delitos, investiga los delitos de su competencia y remite, al TSJE, las investigaciones o carpetas de investigación. Por ello cuenta con una policía investigadora.

Sábila vuelve al librito: El Tribilín “estará expedito para impartir justicia de manera pronta, gratuita, completa e imparcial, en los asuntos de orden civil, familiar, penal, ejecución de sanciones, administración de justicia para adolescentes, mercantil, laboral y en los del orden federal en los casos en que las leyes de la materia le confieran jurisdicción”.

Ante tanta clarividencia, el Margarito Pérez de Zacatelco dice: será mucho pedir que las personas que son propuestas como magistradas y magistrados, cuando menos cumplan el requisito de haber hecho carrera judicial durante 10 años, haber litigado con éxito los mismos 10 años o contar con estudios de doctorado, con cuando menos una obra original.

Teutila considera que de aprobarse que las y los magistrados sean electos, puede que en el caso de Tlaxcala sea para mejorar. Siempre y cuando los requisitos sean altos y no se trate del más popular o quien gaste más dinero en una campaña.

- Anuncio -

Más noticias

Temas

Relacionadas

Vandalizan vivienda de aspirante de Morena en Tlatlauquitepec; culpan al alcalde

El aspirante de Morena a edil de Tlatlauquitepec, Juan Manuel Téllez Salazar, denunció que vandalizaron su vivienda para intimidarlo,...

Últimas