El “Censo del Bienestar” que realiza el equipo del gobierno federal electo para tener el padrón de beneficiarios de los programas sociales y de apoyo que aplicará Andrés Manuel López Obrador en su administración, quedará inconcluso en Tlaxcala.
La razón es que muchas de las personas que actualmente son subsidiadas por diversas dependencias federales se han negado a proporcionar sus datos a “los siervos de la nación” que realizan las encuestas para integrar el nuevo padrón de beneficiarios.
El principal argumento que exponen las personas que reciben apoyos de programas como Prospera, Adultos Mayores o becas de estudio, para no formar parte del nuevo “Censo del Bienestar” es que el gobierno lopezobradorista desaparecerá dichos esquemas y temen perder los 6 mil o 7 mil pesos que, algunos de ellos, reciben cada dos meses.
En su momento, la diputada federal Lorena Cuéllar Cisneros, y próxima coordinadora estatal de Programas Federales, denunció que personal de Prospera presuntamente impide la realización de ese padrón en la entidad, diciendo a los beneficiarios que se les retirarán los apoyos que reciben si proporcionan sus datos.
La recomendación que ha dado la legisladora a “los siervos de la nación” para convencer a los actuales beneficiarios de programas que se niegan a dar información de sus condiciones económicas y sociales, es que les digan que los apoyos que otorgarán el gobierno de López Obrador serán mejores y equitativos.
Sin embargo, de acuerdo con versiones de algunos de los voluntarios del “Censo del Bienestar”, la promesa de mejores apoyos no es muy convincente, y cuando les preguntan si es verdad que van a desaparecer programas, “los siervos de la nación” no saben qué contestar, pues ni la próxima coordinadora estatal de Programas Federales les ha podido resolver esa duda.
