Desde el año 2024, en Tlaxcala ya no existe ninguna escuela pública que lleve el nombre de Gustavo Díaz Ordaz, informó Alberto Montiel Mendoza, jefe del Departamento de Estadística de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE). El funcionario explicó que este proceso concluyó el año pasado, tras un trabajo de análisis y consenso con las comunidades escolares.
“Concluimos con el cambio de nombre de todas las escuelas oficiales en el estado que estaban nominadas como Gustavo Díaz Ordaz”, señaló Montiel Mendoza. “Esto se hizo de manera circular, con un trabajo de convencimiento, de debate y de discusión; incluso platicamos mucho con respecto al libro Crónica del 68 de Pablo Gómez, que es la mejor crónica de lo que pasó en la masacre de Tlatelolco”, añadió.
De acuerdo con el funcionario, en total fueron ocho las instituciones educativas que llevaban el nombre del expresidente mexicano. El proceso de sustitución comenzó al inicio de la actual administración y concluyó con un jardín de niños ubicado en la comunidad de Guardia, ubicada en Zacatelco.
“La última fue un jardín de niños de Guardia, Zacatelco, que se hizo un cambio de nombre y ahora, por decisión de la comunidad estudiantil y docente, lleva el nombre del maestro Desiderio Hernández Xochitiotzin”, precisó.
Montiel Mendoza aclaró que no todas las escuelas sustituyeron el nombre por el mismo. En cada caso, dijo, se llevaron a cabo diálogos con las comunidades educativas para determinar una denominación más representativa. “Solamente esta última lleva el nombre del maestro Desiderio Hernández. Los demás planteles eligieron nombres distintos, con base en los acuerdos a los que se llegó con cada institución”, detalló.
El funcionario consideró que este proceso contribuye a un ejercicio de reflexión social sobre la memoria histórica. “Primero, porque ahora se ha ejercido un tema de diálogo y toma de opinión, donde las comunidades se han sentido partícipes”, expresó.
Como ejemplo, mencionó otro plantel que también decidió cambiar su nombre en un ejercicio similar de reflexión. “Tenemos, por ejemplo, otro caso de una escuela, un preescolar que llevaba por nombre Cristóbal Colón y que ahora se llama Malinalli”, explicó.
Para Montiel Mendoza, este tipo de decisiones ayudan a fortalecer la identidad y la convivencia en las comunidades escolares. “No nos vamos a poner de acuerdo todos, pero con un ejercicio de memoria histórica se puso el nombre de Malinalli. Son nombres que ahora nos representan, con los que nos sentimos reflejados, y eso nos permite hacer un ejercicio muy claro de convivencia en la comunidad”, afirmó.
Las escuelas que antes llevaban el nombre de Díaz Ordaz pertenecían a los niveles de primaria y preescolar, y los cambios se realizaron gradualmente desde el inicio del actual gobierno estatal hasta 2024.
El jefe del Departamento de Estadística subrayó que estos cambios sólo se aplicaron en instituciones públicas, ya que la SEPE no tiene atribuciones sobre las escuelas particulares. “La atribución legal que nos da la ley es para denominar las escuelas públicas. En cuanto a las particulares, nosotros no tenemos atribuciones al respecto”, puntualizó.


