El Senado de la República aprobó la Ley General de Economía Circular, un nuevo marco normativo que orienta al país hacia un modelo productivo sostenible, basado en la reducción de residuos, el uso eficiente de los recursos y la valorización de materiales.
La Ley General de Economía Circular tiene por objeto establecer los principios y bases para instrumentar una política nacional que promueva la transición de un modelo lineal de producción, consumo y descarte hacia un modelo circular.
Esto implica fomentar el uso eficiente de los recursos, la valorización de los residuos, la innovación productiva y la generación de beneficios económicos, sociales y ambientales a largo plazo, consolidando un esquema de desarrollo que priorice la salud del ecosistema y el bienestar de la población.
La nueva legislación contribuirá a disminuir las más de 127 mil toneladas de residuos sólidos urbanos que diariamente se generan en el país.
Entre sus disposiciones destaca la creación del Programa Nacional de Economía Circular y la facultad de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para emitir un Distintivo Nacional que identifique a las empresas y productos que cumplan con los principios de circularidad.
Tlaxcala, pieza clave en la transición hacia la circularidad
En este contexto, Tlaxcala fue reconocido como uno de los tres estados del país donde se instalará un Polo de Economía Circular para el Bienestar, componente estratégico del programa federal impulsado mediante decreto presidencial en 2025. Este polo permitirá impulsar proyectos de remanufactura, reciclaje, innovación tecnológica y cadenas de valor sostenibles.
La inclusión de Tlaxcala responde al trabajo realizado en materia de gestión de residuos, modernización del marco normativo estatal y fortalecimiento institucional. Asimismo, la visión circular ya se encuentra integrada en instrumentos como el Diagnóstico Básico y Programa para la Prevención, Gestión Integral y Economía Circular de los Residuos.
El gobierno del estado señaló que la incorporación de Tlaxcala a esta estrategia nacional representa una oportunidad para acelerar el cambio hacia un modelo de desarrollo ambientalmente responsable. Con la instalación del Polo de Economía Circular, la entidad busca mejorar su capacidad de manejo de residuos, impulsar industrias limpias y fortalecer la economía local mediante nuevas cadenas de valor.
Con estas acciones, México avanza hacia una nueva era en la gestión ambiental, mientras Tlaxcala se consolida como un actor relevante en la transición hacia una economía más sostenible, innovadora y resiliente, en beneficio de toda la población.


