Semarnat ofrece revisión puntual al caso parque solar Nueva Xcala en Calpulalpan

”Es el país que nos dejaron” gobiernos pasados, asevera Albores

María Luisa Albores González, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ofreció una revisión puntual del caso referente al proyecto del parque solar Nueva Xcala en Calpulalpan e Hidalgo, ejecutado por la empresa Engie.

En una breve entrevista durante su reciente visita a la entidad, se le preguntó sobre este asunto que ha generado protesta social en ambos estados, debido a que una parte de la planta se construye en Monte Malpaís, considerado ecosistema único de la región del Altiplano central mexicano.

Al precisar que se trata de un proyecto autorizado el sexenio federal pasado, aseveró que es “lo que nos encontramos mucho, de las cosas que nos fueron dejando”.


La funcionaria señaló que este “es el país que nos dejaron y es al que tendríamos que entrar nosotros como Secretaría, que es principalmente normativa, para hacer una buena revisión de las cosas que están pasando”.

Albores González afirmó que sobre este caso específico “no lo tengo, pero sería revisar. Recordar que cuando se coloca cualquier propuesta o proyecto que va a incidir a nivel territorio, se necesita tener un Manifiesto de Impacto Ambiental, dentro de este tiene que haber una consulta y es por si va o no va la parte del proyecto”.

En junio pasado, La Jornada de Oriente dio a conocer que ejidatarios de Calpulalpan denunciaron que en medio de vacíos legales y supuestas componendas ilícitas, este parque se construye en el ejido San Antonio Calpulalpan, Tlaxcala, y Emiliano Zapata, estado de Hidalgo, con el que colinda el Polígono II ‘Monte de Malpaís’.

En esa superficie en específico el proyecto ocupa 280 hectáreas de uso común, donde campesinos, ganaderos y académicos han identificado devastación de especies vegetales y forestales durante la ejecución de la obra.

Consideran que con este proyecto para generar energía solar no solo se ha cometido ecocidio y se ha atentado contra el patrimonio cultural e histórico, sino que se ha propiciado la “venta de tierras disfrazada de renta”, a través de asambleas ejidales “amañadas”.

Pero la Manifestación de Impacto Ambiental destaca que la zona seleccionada “cumple con todas las características” para la generación de energía: “son tierras planas, poco productivas y con alta irradiación solar”.

Así, la ausencia de una ley una municipal allanó la construcción de esta planta en Calpulalpan, mientras que pobladores y expertos advierten un ‘colapso ambiental’, además responsabilizan a la empresa de extracción de flora sin técnica adecuada. En un recorrido se observaron árboles derribados y cactáceas y magueyes endémicos extirpados de la tierra, que reposaban ya sin vida apilados en el suelo.

De la protesta social no solo han surgido confrontaciones entre pobladores y personal de seguridad la empresa y el bloqueo de caminos que dan acceso a oficinas de esta planta, sino también denuncias penales en contra de opositores al proyecto. En tanto, Engie ha asegurado que se ha apegado a la legalidad y que ha actuado con ética. Aunque en el primer Índice de Derechos Humanos y Empresas de Energía Renovable (IDHEER), no obtuvo ningún punto con relación al respeto al derecho a la tierra y territorio.