El presidente de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso local, Silvano Garay Ulloa afirmó que el Congreso de la Unión tendrá hasta el mes de mayo para concretar la reforma electoral federal, pero confió en que el proceso se conduzca sin albazos legislativos ni intentos por adelantar, de manera apresurada, la validación de enmiendas que impactarán directamente en el próximo proceso electoral.
En entrevista, el legislador del Partido del Trabajo explicó que, de acuerdo con los tiempos constitucionales, la iniciativa de reforma electoral se prevé que sea presentada en el inicio del próximo periodo ordinario de sesiones, el 1 de febrero, fecha en la que iniciará con el proceso parlamentario para concretar una posible enmienda constitucional y legal al marco normativo electoral.
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Garay Ulloa indicó que el eventual proyecto recogerá los resultados de las consultas realizadas a nivel nacional por la comisión encargada del tema, encabezada por Pablo Gómez, con la participación de distintos actores políticos y sociales, con los cuales, buscaron dotar a la reforma de sustento y legitimidad, al tratarse de un cambio estructural en las reglas del juego electoral.
Ante la posibilidad de que la iniciativa pudiera presentarse antes de febrero, el diputado local descartó que el PT avale cualquier intento de imposición acelerada. “No podemos hablar de apoyos ni rechazos mientras no exista un proyecto concreto. Primero hay que conocer la iniciativa, analizarla y entonces fijar postura”, sostuvo, al subrayar que su partido actuará conforme a sus principios y a los intereses democráticos del país.
El legislador confió en que el proceso se mantenga dentro de los cauces institucionales y recordó que, conforme a la ley, el 30 de mayo es la fecha límite para aprobar reformas electorales que puedan aplicarse al siguiente proceso comicial, es decir, 90 días antes del inicio formal del año electoral, previsto para la primera semana de septiembre, pues “ese es el margen legal; no hay necesidad de apresuramientos”.
Garay Ulloa señaló que uno de los puntos de partida para la nueva reforma podría ser el llamado plan B, impulsado anteriormente por Morena, PT y el Partido Verde, el cual contiene acuerdos y avances sustantivos en temas como fiscalización, registro de candidaturas, acciones afirmativas y simplificación administrativa.
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Respecto a versiones sobre la posible desaparición de las diputaciones plurinominales, el legislador fue enfático al asegurar que éstas “no desaparecen; lo que se ha planteado es una nueva metodología o procedimiento para su integración”.
Incluso recordó que en entidades como la Ciudad de México existe un esquema mixto, con representación de mayoría y proporcional, que podría servir de referencia, aunque insistió en que todo dependerá del contenido final de la iniciativa.
No obstante, Garay Ulloa reiteró que la reforma electoral debe ser producto del consenso, la legalidad y la discusión abierta, y no de decisiones unilaterales, por lo que “vamos a esperar la iniciativa, analizarla con responsabilidad y actuar conforme a la ley. Lo peor que podría pasar es que una reforma tan importante se apruebe a las prisas”.


