La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó este miércoles un operativo en los mercados de Tlaxcala, Apizaco, Huamantla, Chiautempan, Zacatelco y en lugares donde se instalan tianguis, a efecto de verificar el cumplimiento a la Ley Federal de Protección al Consumidor y las normas oficiales mexicanas (NOM).
Derivado de esta acción, en el mercado de la capital se inmovilizaron productos en dos establecimientos, uno de mariscos y otro de abarrotes, por enfrentar procesos administrativos sancionadores.
Como parte del operativo de cuaresma, la Profeco ha iniciado 20 procedimientos administrativos sancionadores en contra de igual número de negocios por incumplir la ley.
Edith Padilla Bañuelos, delegada de la Profeco, refirió que esta acción tiene como objetivo, entre otras cosas, revisar que los negocios exhiban lista de precios, que cuenten con los permisos correspondientes y que las básculas se encuentren calibradas, a fin de que los consumidores cuenten con información y no exista una violación a sus derechos.
Dijo que el operativo es una medida preventiva, pues en el caso de los dos establecimientos que enfrentan proceso administrativo sancionador, se les dio un par de horas para presentar la documentación correspondiente y con ello levantar la suspensión provisional de la actividad comercial, pues la intención no es sancionarlos, ya que es una temporada de alto consumo.
“En este operativo lo que se pretende es intensificar las acciones de vigilancia en la venta de productos de la canasta básica y relacionados con la cuaresma como pescados y mariscos, pollerías y abarroterías, ya que enfrentan una alta demanda por parte de los consumidores”, apuntó.
Asimismo, la Profeco colocó una báscula de repeso en el mercado capitalino para que los consumidores que así lo decidan, verifiquen que el peso de sus productos sea el correcto.
La medida de la Profeco de inmovilizar producto inconformó a los comerciantes afectados, pues ante la suspensión de la actividad comercial, señalaron que la verdadera delincuencia no es perseguida como a ellos por el incumplimiento de alguna disposición.
La delegada recorrió los establecimientos de venta de productos del mar, pollerías y abarroterías del mercado Emilio Sánchez Piedras de la capital, donde verificó que se exhibieran las listas de precios y que las básculas contaran con su holograma de calibración, cuyo plazo para cumplir con esta obligación venció el pasado 31 de marzo.
