La tarde de este jueves, un grupo de apenas 30 ciudadanos realizó la “Marcha por la Paz”, una movilización que partió del asta bandera de La Virgen y concluyó en Palacio de Gobierno, donde exigieron justicia ante diversos casos de violencia e impunidad en el estado, así como en hechos ocurridos en otras entidades. Esta protesta se llevó a cabo como antesala a la marcha nacional convocada para el 15 de noviembre en Ciudad de México.
Los participantes se manifestaron por el caso de los jóvenes Carlos Manuel y Carlos Abdiel, atropellados por una funcionaria estatal, y señalaron inconformidades con el proceso legal. “Hasta que no nos toca vivirlo no nos damos cuenta del valor que tiene un juez. Y ahora salen con que siempre no es doloso, es culposo”, expresó una de las manifestantes.
Comentaron que han reunido pruebas por cuenta propia, debido —dijeron— a la falta de información oficial. “¿Cómo se dio la fuga? ¿Hacia dónde se dio la fuga? Todos esos datos gracias a gente generosa, solidaria que se unió a nuestro dolor”, señalaron durante el mitin frente a Palacio.
Los ciudadanos reclamaron que, a pesar de su búsqueda de justicia, no han recibido una respuesta clara de las autoridades. “Somos ciudadanos, sí, como cualquiera. No estamos conformes con ese resolutivo”, manifestaron.
Pidieron a la población sumarse a la exigencia de justicia y transparencia en las investigaciones abiertas.
Relataron que, pese a sentirse vigilados, decidieron salir a marchar. “Somos madres de familia, que destrozaron nuestra familia a consecuencia de ese incidente… Porque fue un doble homicidio”, expusieron en referencia al caso de los jóvenes atropellados.
Durante la manifestación también se mencionaron otros casos de presuntos inocentes encarcelados y carpetas de investigación presuntamente fabricadas.
Los asistentes recordaron la muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, señalando presunta responsabilidad por omisión. “Queremos que haya justicia para Carlos… porque Manzo no murió. El gobierno lo mató”, afirmaron.


