¿Qué busca Morena?

“La política es un gesto de amor a las personas y a la patria, que requiere actos de generosidad para dar a los demás y también de conducirse con ética, porque se administra el bien común. Es respetar, escuchar y querer al otro”.

Pino Solanas

Termina un viaje e inicia otro, nos quedamos con tu cine para la gente que advierte del peligro del colonialismo y el neoliberalismo, gracias y hasta siempre  Pino Solanas


Morena no es un partido político más. No es una agencia de empleo ni tampoco un trampolín político. Me parece pertinente puntualizarlo a los simpatizantes y recordar a los militantes nuestros documentos básicos, pues es lo que nos identifica y a la vez aleja del resto de los partidos. La Declaración de Principios, Programa y Estatuto (https://morena.si/documentos-basicos) son la estrella del norte que nos guía para cumplir con el compromiso que hicimos con los 30 millones de mexicanos que votaron por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Debido al éxito de Morena en las elecciones de 2018, muchas de las candidatas y candidatos del partido lograron ocupar un puesto de representación popular con el compromiso de apoyar y defender a la 4T. Sin embargo, no todos han estado a la altura del reto de romper con la política tradicional y eliminar el “gen priista” o del partido que los formó ideológica y culturalmente.

El proceso que viene

La coyuntura nuevamente nos coloca frente a un proceso electoral en el que se requiere el apoyo del pueblo para continuar con el proceso transformador de combate a la corrupción, austeridad republicana, reactivación de la economía, cierre de la brecha de la desigualdad y recuperación de la soberanía nacional, y así recomponer el grave deterioro del tejido social, producto de los gobiernos neoliberales y conservadores.

Mientras Morena trata de reencauzar su vida institucional con una nueva dirigencia nacional, el interés de muchos militantes y simpatizantes crece como la espuma por participar el próximo año en las elecciones. No es para menos. El desgaste de los otros partidos es proporcional al daño que han provocado al país. Todo ello, aunado a la simpatía que inspira Morena como partido nuevo y en el poder, lo hace muy atractivo para quienes buscan una postulación a un cargo.

Sus dirigentes deben capitalizar esta situación, sin perder el objetivo real que representa contribuir al cambio verdadero; es decir, lograr que la patria sea de todos y no sólo de un grupo de potentados, y que se obtengan los derechos humanos, la libertad, la justicia y la dignidad para todos.

Considero de suma importancia que quienes tengan la intención de participar en el proceso de selección y elección de candidatos para el proceso electoral en Tlaxcala, conozcan y asuman el compromiso que significa ser de Morena, de izquierda y un protagonista del cambio verdadero. Asimismo, creo que tanto los militantes como los simpatizantes del movimiento deben tener presente nuestra Declaración de Principios, ya que ésta debería normar el actuar de nuestros candidatos y eventuales representantes y funcionarios públicos. Para tener, creo, las cosas lo suficientemente claras.

Declaración de principios

Morena es una organización en la que se forman ciudadanos con vocación de servicio para dignificar la política; de otra manera, la ausencia de esa vocación provoca que quienes lleguen al poder se envilezcan y se transformen en Gollum, el personaje de la novela El señor de los anillos.

Luchamos por ideales de manera pacífica y democrática, no por cargos, “chambas” o puestos. Nuestra mira es más alta que un beneficio personal, pues vivimos en el tiempo de la revolución de las conciencias.

Si bien es cierto que en Morena no hay pensamiento único, tampoco tiene dueño(s) o cacique(s), lo que nos une son objetivos comunes para lograr el cambio verdadero y para ello es necesario fomentar la democracia participativa en los ciudadanos.

Nos encontramos en un momento histórico, como lo fueron tres eventos que marcaron la vida de nuestra nación mexicana: la Independencia, la Reforma y la Revolución. Por ello, debemos estar a la altura de las circunstancias y construir la Cuarta Transformación.

Formamos parte de un partido plural, incluyente y con libertad de expresión. Quienes quieran participar deben tener claro que no buscamos el poder por el poder, ni ambicionamos el dinero o los puestos. Si alguien tuvo la oportunidad de desempeñarse en un cargo público y el poder o el dinero lo distrajo, mejor dedicarse a otra cosa; por ejemplo, si el dinero es la preocupación principal, el comercio debería ser la respuesta –pero que sea dinero bien habido–, o si se busca la fama, es mejor desarrollar algún talento o habilidad que sea benéfico para la sociedad. En la política no deberían caber fines personales o de grupo.

Tampoco aceptamos la simulación, el arribismo, el oportunismo, el sectarismo, el influyentismo y el amiguismo, entre otros vicios de la “política” del viejo sistema. Todos los que participamos debemos estar conscientes de la gran responsabilidad que significa ser militante o representante popular, pues, como en los juramentos, la sociedad premiará o a demandará el desempeño de cada individuo.

Debido a que procedemos de luchas y movimientos sociales, es deber de los jóvenes y adultos que participan, estar en continua formación intelectual y capacitación política, pues debemos ser el medio de comunicación para informar y lograr la participación ciudadana.

Nos solidarizamos con las casusas justas del pueblo, por lo que luchamos contra cualquier forma de opresión, imposición, autoritarismo, discriminación y violencia. Buscamos la participación política en igualdad de oportunidades y con equidad de género.

Defendemos nuestros recursos naturales, protegemos la naturaleza, nuestro territorio, la biodiversidad, las tradiciones y la cultura. Buscamos estar en armonía con lo que nos rodea y tener soberanía alimentaria.

Para lograr el cambio verdadero se requiere fomentar la constante participación y organización del pueblo para que éste se autogobierne y para ello nuestro objetivo es construir una sociedad libre, justa, solidaria, democrática y fraterna.

Vale la pena recordarnos qué busca Morena y por qué en los hechos es un partido distinto a los demás.

Nuestra lucha no es una carrera de velocidad para ver quién llega primero; más bien es de largo aliento, pues una revolución cultural y moral no será fácil, pero en eso estamos los que creemos que otro mundo es posible. Un mundo en el que todos podamos vivir dignamente y convivir con respeto y en paz.