Pué que sí, pué que no. Lo más seguro es que quién sabe.

Pué que sí, pué que no. Lo más seguro es que quién sabe.

Pué que sí, pué que no. Una contingencia es la “posibilidad de que algo suceda o no suceda”. El blindaje financiero es una especie de coraza para protegerse de lo que puede suceder. Por lo tanto, la creación de fondos de contingencia y blindaje financiero son una apuesta exitosa del ejecutivo local.

Ni una pluma le quitaron a mi gallo puede decir el Gobernador del Estado. Porque saca sin problemas “su” propuesta de presupuesto. Los 25 millones de pesos que se otorgan los legisladores para obra pública, se lo quitan a quienes ofrecen repartir el 2 por ciento de los más de 18 mil millones de pesos.

Como resultado las denuncias que hace el presidente de la Comisión de Finanzas y Fiscalización se hacen a un lado. Había acusado que el congreso local se ha convertido en una oficina de trámites del ejecutivo. Cuestiona que todo se aprueba como llega. El presupuesto no es la excepción. Pué que sí, pué que no.


El código financiero determina que “Los poderes Legislativo y Judicial y los organismos autónomos…, formularán sus respectivos anteproyectos de presupuesto con enfoque a resultados, respetando los plazos que para este proceso señala este código, a efecto de que se integren al documento que se presentará al Congreso para su análisis y aprobación. (Art. 276 CF)

Los doctores honoris causa: Floria María Hernández y Héctor Ortiz Ortiz y el maestro en Gobierno y Asuntos Públicos Alberto Amaro. No tuvieron tiempo o la capacidad para presentar proyectos financieros contablemente sustentados. Lo que determina que las propuestas integradas fueran ajustadas por el poder ejecutivo y no el legislativo.

La burla de los “entes” públicos

Mientras que los entes públicos, particularmente llamados organismos autónomos son objeto de una burla pública por parte de los integrantes de la Comisión de Finanzas y Fiscalización. Son convocados, en octubre, a participar de la formulación del presupuesto. Asisten a reuniones en las que son convidados del procedimiento participativo.

Todos y cada uno de los directores, presidentes y rectores justifican la necesidad de su solicitud de recursos. A final de cuentas, algunos salen perjudicados. El caso más extremo es el del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones que pide 137.8 millones de pesos (mdp), el ejecutivo lo baja a 100.3 y los diputados lo reducen a 75 mdp.

La Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) presenta una solicitud por 173.5 mdp, el ejecutivo local lo deja en 94.4 mdp. La misma cantidad que recibe en 2017. El congreso le otorga un incremento de 6 millones de pesos.

El otro que gana, es el Tribunal de Conciliación y Arbitraje. Demanda 11.6 mdp., el ejecutivo local lo reduce a 10 mdp y los legisladores locales le respetan la propuesta original. Le corresponden 11.6 mdp.

El poder legislativo, judicial, Comisión de Derechos Humanos, Instituto de Acceso a la Información Pública, y Tribunal Electoral, les dejan lo asignado por el ejecutivo local. (Ver Cuadro 1)

Fondos de contingencia y blindaje financiero

Los diputados locales no logran meter mano a “los montos de los Fondos de Contingencias y Blindaje Financiero”. No les queda más que respetar las 19 propuestas e incrementar en 18 millones 366 mil 76 pesos con 22 centavos la iniciativa original de mil 764 millones 856 mil 389 pesos con 89 centavos. (Ver Cuadro 2)

Las intervenciones de la Dra. Floria María Hernández y del maestro Alberto Amaro solo ponen atención en la reconstrucción del Estadio Tlahuicole. Lo más notable es su propuesta para que esa cantidad de 120 millones de pesos sea distribuida entre los municipios más pobres o reasignados al sector salud para atender a las personas con insuficiencia renal.

El Dr. Héctor Ortiz demanda el respeto al convenio original 80/20 de asignación federal y estatal. Parece que la falta de firma en 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016, determina que al signar el de 2017 se ajuste el modelo a lo aprobado por los presupuestos de egresos de la federación y el Estado. Como pué que sí, pué que no

Educación, la mayor inversión y no es por primera vez

El sistema de educación pública es al que –de manera inercial- se asigna el 40 por ciento del presupuesto total. De un presupuesto total de 18 mil 135 millones.  7 mil 322 millones son destinados para sostener 16 subsistemas que articulan educación, cultura y deporte.

Dentro del propio sistema. El subsistema de educación básica se lleva la mayor parte del recurso: 6 mil 521 millones, 953 mil 185 pesos (5 mil 484,2 millones de pesos a USET y mil 28 millones, 775 mil pesos para SEPE). A lo que debe sumarse Educación para Adultos con 54.1 millones de pesos.

Para educación media superior. Al Colegio de Educación Profesional Técnica del Estado de Tlaxcala (Conalep) se destinan 56.5 millones de pesos, Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTES) 156.6 millones de pesos y Colegio de Bachilleres (COBAT) 190.2 millones de pesos. Un total de 403.4 millones de pesos.

Educación superior se lleva 128 millones de pesos. Centro de Educación Continua y a Distancia (Cecutlax) del IPN 8 millones 939 mil pesos, Coordinación de Servicio Social (COSSIES) 1.3 millones de pesos, Universidad Politécnica de Tlaxcala 47.8 mdp., Universidad Politécnica Poniente 9.6 mdp., Instituto Tecnológico Superior de Tlaxco 12.5 mdp., Universidad Tecnológica de Tlaxcala 34.1 mdp., y El Colegio de Tlaxcala 15.2 mdp. A esto debe sumarse los 100 mdp que otorgan a la UATx.

Para cultura y deporte 58.6 mdp. Instituto del Deporte 20 .3 mdp. e Instituto Tlaxcalteca de Cultura 38.2 millones de pesos y para Infraestructura Educativa 163.7 millones de pesos.

No es por primera vez que salud se lleva el segundo lugar en la asignación presupuestal

El sistema de salud público de carácter asistencial. Que es responsabilidad del gobierno estatal se lleva el segundo lugar en la asignación presupuestal con mil 666 millones 879 mil 971 pesos. Sin embargo, muy lejos del sector educativo. Los que se distribuyen entre 8 instituciones.

Salud de Tlaxcala, Organismo Público Descentralizado (OPS Salud) mil 654.6 mdp., Instituto de Asistencia Especializada a la Salud (ITAES) 28.8 mdp., COEPRIST (Agua Limpia) 5.2 mdp, Centro Integral de Salud Mental y Adicciones 2.5 mdp., Comisión Estatal de Arbitraje Médico 2.4 mdp., Beneficencia pública 2.4 mdp., Centro de Rehabilitación Integral (CRI) 1.1 mdp.y Ayudas asistenciales un millón de pesos.

Resulta pertinente destacar que para educación pública la entidad aporta 85 millones de pesos y 15 millones al sector salud. De ahí que no sea gratuita la referencia de que en: “El Sector Educativo deberá en 2018, reducir su estructura, plazas administrativas, gasto corriente y de ceremonial, focalizando programas sustantivos, para garantizar su suficiencia presupuestaria”. Como pué que sí, pué que no

Pué que sí, pué que no. Lo más seguro es que quién sabe

Contingencia, según el Diccionario de la Real Académica Española tiene 3 significados: Posibilidad de que algo suceda o no suceda. Cosa que puede suceder o no suceder, y Riesgo. En tanto que blindar es proteger exteriormente con diversos materiales, especialmente con planchas metálicas, una cosa o un lugar contra los efectos de las balas, el fuego, etc.

“En los meses posteriores a la devaluación de su moneda (diciembre de 1994). México recibió un auxilio millonario de la comunidad financiera internacional… luego [que] las aguas se tranquilizaron, conservó abierta por mucho tiempo más una línea de crédito del Tesoro de los Estados Unidos, como prevención frente a un posible recrudecimiento de la crisis. Ese préstamo preventivo fue bautizado como “blindaje”, porque —sin necesidad de ser usado— actuaba como una coraza que ponía a México a salvo de nuevos problemas financieros.”

La estrategia de haber creado fondos de contingencia –por lo que suceda- y blindaje financiero –protección preventiva-. Es un acierto del ejecutivo local. Porque “apantalló” a los legisladores locales y estos no pudieron meterle mano a la iniciativa de presupuesto. Aunque el respeto de los 19 fondos no significa “necesariamente” que se realizaran las obras.

Los integrantes de la legislatura no tuvieron ni siquiera la intención de comparar el triángulo de prioridades y los fondos porque se habrían dado cuenta de que para empleo solo va uno, para salud 2, para educación 3, para gobierno honesto 3, para integración regional 5 y para gobernanza 5. En consecuencia, pué que sí, pué que no, lo más segurio es que quién sabe.