Primer Informe de AMLO

Feliz, feliz, feliz. AMLO presentó su primer o tercer informe de gobierno del estado que guarda la nación a nueve meses de haber asumido el poder, llega con una alta aprobación del pueblo de México que oscila entre el 60 y 70 por ciento. Pese al entorno internacional complejo y cientos de resistencias internas, los primeros meses son positivos, destaca el combate a la corrupción, la disciplina fiscal, la mejor distribución de la riqueza a través de una intensa política social que se ha dirigido a los grupos con más desventajas sociales, así como la puesta en marcha de los proyectos de infraestructura que marcarán el nuevo modelo económico en México, la era posneoliberal.

En el informe presentado no hubo sorpresas, ni sorprendidos, en gran medida porque AMLO ha presentado todos los días, a través de la mañanera, las acciones ejecutadas en casi todos los temas de la agenda nacional. En materia económica: la macroeconomía tiene finanzas públicas sanas y se transita hacia finanzas equilibradas, es decir, no hay problemas de inflación, no ha aumentado la deuda externa, el peso mexicano se estabilizó y las depreciaciones han sido provocadas sobre todo por el entorno internacional derivadas de las amenazas de la guerra comercial entre China y EU, no ha habido aumento o nuevos impuestos y eso sí se han realizados decretos presidenciales para acabar con las condonaciones fiscales, sumado a la puesta en marcha de la austeridad republicana, en general el país no está en crisis económica. De hecho, los energéticos no han tenido precios al alza, no ha habido gasolinazos y el precio del gas natural ha bajado de forma importante, hoy se compra el cilindro de gas de 20 litros en 320 pesos, muy por debajo de los 410 pesos en que estuvo en el último tramo del sexenio anterior en beneficio de millones de mexicanos.

Aunque muchos no lo observen se está rompiendo la relación entre el poder económico y el poder político, sobra decir que acabar con la tranza económica de la clase empresarial ligada a funcionarios públicos de primer nivel va viento en popa, ha tocado muchos intereses que se ha visto reflejado en la lenta inversión privada como estrategia de resistencia, pero el proceso de ruptura está configurando una nueva relación, a nueve meses empezamos a observar que los empresarios se están sumando, emblemático fue la asistencia de Carlos Slim a la mañanera y al primer informe, y pese a los enormes debates sobre el crecimiento económico lo que no alcanzan a mirar es que estamos en un proceso de mejor distribución de la riqueza, hay un importante circulante que incide en el consumo y éste no ha provocado escalada de precios, se está construyendo lentamente una economía de bienestar con el apoyo de la inversión pública y privada. Los datos dados conocer son favorables en materia de inversión extranjera directa, aumentaron las remesas, se logró aumentar las reservas nacionales y hay un superávit de la balanza comercial. En materia de empleo hay buenas noticias. Pese a lo que diga la tasa de desocupación no ha registrado alzas, se aumentó el salario mínimo en 16 por ciento, el promedio fue 11 mil  580 pesos mensuales por trabajador, según lo registrado por el IMSS. Los datos confirman que vamos caminado a un modelo de desarrollo con mejor distribución, con justicia.


Si bien hay un reconocimiento sobre los pobres resultados de inseguridad, la nueva estrategia empezará a dar resultados para serenar al país, atendiendo las causas y ampliado la participación de la Guardia Nacional en el territorio, es quizás el pendiente más urgente por resolver del cual AMLO está consciente.

Fiel a su costumbre, se refirió a la oposición y a los que se oponen al cambio, señalándolos como desquiciados y moralmente derrotados. Lo que de alguna manera muestra la incapacidad de lo que él llama la construcción de una agenda paralela. Toco madera. Así hizo referencia a que a pesar de que algunos siguen en resistencia, la mayoría de los mexicanos aprueban su gestión.

Sin besamanos, sin recepción social y con protesta y muestras de apoyo afuera de Palacio Nacional, concluyó el informe, tal como lo ha hecho, saliendo a seguir con su agenda de trabajo, directo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Feliz, feliz, feliz. Ver para creer.