Perdiendo la batalla

México está entre los países que se encuentran lejos de controlar la primera ola de contagios de la pandemia de Covid-19, de acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Foto Yazmín Ortega Cortés

Tlaxcala y México siguen perdiendo la batalla con la pandemia generada por el coronavirus SARS–CoV–2 o Covid19 y la responsabilidad de esto es de todos o casi todos.

Los ciudadanos hemos actuado de diversas formas ante esta pandemia, pero la mayoría lo que menos hemos hecho es lo que nos corresponde: distanciamiento social, reducir la movilidad y atender las medidas sanitarias que no han sido acatadas por todos.

Y las consecuencias de esta desobediencia ahí están en el mundo, en el país y en Tlaxcala.


A nivel mundial, de acuerdo con cifras de la Universidad Johns Hopkins, suman ya 10 millones 28 mil 614 contagiados en el mundo y poco más de 500 mil muertes. En el país las cifras llegaron a los 216 mil positivos y casi 27 mil muertes.

En Tlaxcala las cifras han crecido exponencialmente. Muestra de ello es que, en una semana, el número de positivos al Covid19 aumentaron en 396 casos, un promedio de 56 positivos al día. Por desgracia, las muertes también aumentaron, porque en esta última semana fallecieron 57 personas por esta causa.

Ahora, con datos al domingo por la mañana, las cifras acumuladas en Tlaxcala dan cuenta de 2 mil 297 casos positivos y 315 personas fallecidas.

Pero los efectos de la pandemia no solo son en el rubro de la salud, sino en prácticamente todos. En el ámbito económico, el Covid19 ha dejado severos daños en nuestra entidad, porque suman ya 4 mil 148 puestos laborales con seguridad social perdidos en los dos últimos meses. Las cifras, estiman especialistas, pueden quintuplicarse si se toman en cuenta aquellos que transitan en la informalidad.

La actividad comercial ha caído en prácticamente todos los sectores. El gobierno del estado ha anunciado que no se reanudarán actividades no esenciales. Incluso, anunció que las oficinas gubernamentales permanecerán cerradas en el mes de julio. Lo mismo decidió el ayuntamiento capitalino y otros más lo irán haciendo en las próximas semanas.

Los poderes Legislativo y Judicial también analizan la forma en la que “retomarán” algunas actividades, porque también tienen claro que no podrán hacerlo en las condiciones en las que estaban hasta antes de la pandemia.

La realidad es cruel, pero cierta. Entre todos, gobernantes y gobernados, hemos abonado para que vayamos perdiendo la batalla, la cual no tiene visos de terminar y sus efectos negativos se dejan sentir de manera implacable.