Mujeres reclaman estrategias de atención a la violencia durante la pandemia y alto al feminicidio

“No somos cinco, no somos 10, señor gobernador cuéntanos bien”, gritaron feministas a su ingreso a la Plaza de la Constitución para exigir a Marco Antonio Mena Rodríguez estrategias efectivas de atención “a la violencia en estos momentos de pandemia y alto al feminicidio” en Tlaxcala.

En la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres este 25 de noviembre, resaltaron la importancia de visibilizar todas las formas de agresión hacia este sector de la población, intensificadas y combinadas con la pandemia de Covid–19.

Durante la “Marcha contra las Violencias”, que partió de Las Escalinatas de los Héroes hacia Palacio de Gobierno la tarde de este miércoles en la capital, las activistas se solidarizaron con la familia de Daniela Muñoz, desaparecida el pasado 13 de septiembre.


Por las calles del centro de la capital aparecieron grandes carteles con la fotografía de esta joven de 25 años de edad, sostenidos por sus padres, hermanos y amigos. “Queremos a Daniela porque viva se la llevaron, viva la queremos”, reclamaron en un grito que cimbró los muros de las fachadas de las casonas.

Frente a indiferentes y simples espectadores, las feministas y algunos varones marcharon con cruces en manos y ramos de flores, acompañados de la escandalosa batucada, con la exigencia de “no queremos machos que nos asesinen”. 

En la explanada de la Plaza de la Constitución, frente a Palacio de Gobierno, colocaron sobre el piso cruces en color rosa y los nombres de víctimas de feminicidio en el estado. Formaron cruces con ramos de flores blancas y violeta.

A un costado, otras jóvenes se apresuraron a pegar las cédulas de búsqueda de mujeres desaparecidas, para afianzarlas y evitar que el viento las arrastrara. Como en cada acto, realizaron el pase de lista de quienes han sido asesinadas.

Exigieron justicia para la joven Daniela y para la niña Karla, desparecida desde 2016 en San Pablo del Monte, dentro de la franja de municipios del sur conocida como “el corredor de la trata de mujeres”. “¿Dónde está?”, recriminaron.  

Dieron cuenta del incremento del número de niñas y adolescentes “violadas sistemáticamente por sus padres, padrastros, tíos, primos y hermanos”, aunque “pocas veces se accede a una verdadera reparación del daño”.

Con estadísticas de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddeser) Tlaxcala, denunciaron que durante este confinamiento por la pandemia han sido documentados 34 casos de niñas, de entre 10 y 14 años de edad, víctimas de violencia sexual, con situaciones de trata de personas, prostitución y trabajo forzado.

“Muchas de ellas han tenido que resolver su situación de manera personal sin apoyo de las instituciones de justicia y de salud”, afirmaron. Al tiempo, requirieron alto a las simulaciones “frente a grandes problemáticas”.

Exigieron el funcionamiento real del Centro Estatal de Justicia para las Mujeres, estrategias de reeducación para hombres en el tema de violencia, creación de la ley para prevenir, atender y erradicar el acoso sexual y hostigamiento; aborto legal, seguro y gratuito, y sanción a funcionarios que incumplan en la investigación de las violencias y por evitar la apertura de carpetas por posible feminicidio, entre otras peticiones.

“Yo también tengo derecho de saber dónde está mi hija o a dónde me la dejaron”, demandó entre llanto Rosa María Muñoz, madre de Daniela. “Por favor autoridades, pónganse en mis zapatos; qué pasaría si (se tratara de) su hija, su hermana, su madre”, pidió.

Desde el altavoz, la mujer reclamó su derecho a conocer el paradero de la joven, así como el presunto responsable de su desaparición, Álvaro N., lo tienen “para no hablar”. Cuestionó la inmediata intervención  de las instituciones de seguridad en el reciente asalto perpetrado en el domicilio particular de la alcaldesa capitalina, Anabell Ávalos; “ahí sí, estuvieron y recuperaron dinero y celulares; eso vale más que una vida”. La madre de Sandra Emma, víctima de feminicidio, también solicitó justicia. La marcha fue escoltada por una patrulla de la Policía Estatal; de igual manera, Palacio de Gobierno fue custodiado por elementos de seguridad.