MODELO EDUCATIVO. SE INCLUYE HASTA EL FINAL Y NO SE IMPLEMENTA

Modelo educativo

Modelo educativo. De las dos reformas educativas que registra México en 30 años, de lo último que se ocupan es del modelo educativo. Y cuando lo hacen, ya no pueden implementarlo. Así sucede con la de 1992 y la de 2012.

Basta recordar que, al inicio del sexenio de Peña Nieto, una de las primeras reformas estructurales es la educativa, que inicia con la reforma a los artículos 3 y 73 de la Constitución, y las leyes de Educación, del Servicio Profesional y del Instituto de Evaluación.

Luego llegan los planes de estudio del nuevo modelo educativo y hasta el final se ocupan de las finalidades de la educación. Ponen los bueyes delante de la carrera. Lo mismo ocurre con la reforma para la modernización educativa en 1992.


El diseño de la reforma de la modernización de la educación básica y normal inicia en 1992. Atraviesa tres sexenios (Salinas de Gortari, Vicente Fox y Felipe Calderón). El modelo educativo se arma como rompecabezas.

Revisar los acuerdos de la SEP: 181 (1993), 348 (2004), 384 (2006) 494 (2009), 540 (2010) y 592 (2011), es encontrar las piezas que se ordenan a partir de la educación primaria, preescolar, secundaria, primaria y finalmente la “articulación de la Educación Básica”.

Las dos parten con una decisión similar. Cortándole la cabeza al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. En 1992, el gobierno destituye a Carlos Jonguitud y pone a Elba Esther Gordillo. En 2012, meten a la cárcel a Elba Esther Gordillo y dejan a Juan Díaz.

La primera reforma tarda cuatro sexenios en madurar. Cuando se considera concluida, es fin de sexenio. Lo que determina que no hay forma de evaluar su implementación. Y menos sus resultados e impacto, pero se impone una nueva reforma.

La segunda reforma es estrictamente sexenal. El nuevo modelo educativo se diseña para ser implementado en 2018, justo el tiempo en que fenece el sexenio y llega la alternancia. Tampoco se evalúa, pero ya está en marcha la nueva reforma.