MANTENERSE JUNTOS. TODOS ALREDEDOR DE NUEVA IZQUIERDA

Mantenerse juntos

Mantenerse juntos. Esa es la prioridad del PRD en las elecciones internas. Contrario a otros momentos en que todo proceso interno anunciaba una crisis entre las tribus más importantes que controlan el partido.

Existe una corriente generalizada entre la opinión pública de que los partidos políticos se encuentran muy lejos de los electores y solo ven por sus intereses. Sin embargo, la vida pública continúa articulándose alrededor de los partidos políticos.

Una de las formas en que estos buscan acercarse a su militancia es a través de la democratización de los procesos internos de selección. Los que en el caso del PRD casi siempre terminan en ruptura.


Desde que nace el PRD se distingue por la necesidad de contar con un liderazgo fuerte que mantenga unidas las fracciones. En 1996 nace la corriente interna Nueva Izquierda que poco a poco se hace del control del partido. Lo que logra a partir de 2008.

En 2006, derivado de los resultados de la elección presidencial, el PRD funciona en dos plataformas distintas. Por un lado, quienes se agrupan alrededor de la figura y popularidad de AMLO y, por el otro, la burocracia controlada por Nueva Izquierda.

El PRD logra sobrevivir hasta 2014 en que se produce la ruptura y AMLO y sus seguidores se van para formar Morena. Lo que determina que el PRD se quede casi vacío, lo que le lleva a acercarse al gobierno federal y su Pacto por México.

La elección interna local en Tlaxcala refleja la necesidad de mantener lo que queda. De ahí que las estructuras burocráticas y las pocas tribus sobrevivientes acuerden una distribución, y no una elección, para mantenerse juntas.

De las cinco tribus con presencia local, lógicamente Nueva Izquierda se queda con el 70 por ciento del pastel.