LECCIONES DE LA ELECCIÓN 2016: GOBERNADOR DEJA GOBERNADOR

Lecciones de la elección 2016 son interesantes porque presentan particularidades no registradas en los comicios que se suceden entre 1974 y 2010 en el mismo partido y con el mismo grupo político que acuñaron el principio de que gobernador no deja gobernador.

La primera diferencia es que es la primera vez que un gobernador, teniendo como presidente de la República a un priista, tiene la posibilidad de influir para sugerir los nombres para seleccionar al sucesor, no ocurrió ni con los priistas priistas ni con los priistas de la alternancia con el PRD y PAN.

En los albores de la década de los ochenta los nombres que los tlaxcaltecas tienen como aspirantes al gobierno del estado son Samuel Quiroz, presidente del Tribunal Superior de Justicia y Rafael Minor, senador de la República, pero ninguno logra transformarse en candidato.


Mariano González Zarur y Héctor Ortiz Ortiz fueron las cartas marcadas por el gobernador Tulio Hernández para proponer al presidente Miguel de la Madrid, sin embargo, los líderes del PRI, a sugerencia de Echeverría, logran colar el nombre de Beatriz Paredes.

Salinas de Gortari es el último presidente que tiene en sus manos la decisión de destapar al tapado de Tlaxcala. La gobernadora había dejado correr la idea de que si la decisión del presidente se inclinaba por Álvarez Lima, no tenía objeción.

Esta decisión pudo haber sido producto de la proyección a la que aspiraba la gobernadora y su conocimiento de las las reglas del presidencialismo mexicano, de ahí la necesidad de cuidar la relación con quien despacha en Los Pinos.

El último gobierno priista generó condiciones para estimular un cambio democrático y creó expectativas en la oposición para que organizada pudiera competir con éxito, a pesar de que asumió la candidatura en la figura de Joaquín Cisneros.

El primer gobernador de la alternancia tuvo el deseo de dejar a Maricarmen Ramírez y Minerva Hernández, pero no lo logra con ninguna; el segundo gobernador alternante, buen conocedor de las reglas, deja la decisión al presidente que designa a Adriana Dávila. Lecciones de la elección 2016, el tercer alternante rompe esa tradición.