La sombra del miedo, el creciente desafío de la inseguridad en Tlaxcala. Las cifras son contundentes y pintan un panorama preocupante: la percepción de inseguridad en Tlaxcala se convierte en una sombra que crece año tras año. Ensombrece la calidad de vida de sus habitantes.
Los datos más recientes revelan una tendencia alarmante que no puede ignorarse. El incremento sostenido en la percepción de inseguridad a nivel estatal, que escala desde un 63 por ciento en 2021 hasta alcanzar un inquietante 70.2 por ciento en 2024.
No es solo una estadística más. Representa el temor cotidiano de siete de cada 10 tlaxcaltecas que identifican la inseguridad como el problema más apremiante de la entidad.
Más preocupante aún resulta analizar la percepción en el entorno inmediato de los ciudadanos. Prácticamente la mitad de la población (49.5 por ciento) se siente insegura en su propia colonia o localidad.
Es un indicador que debe encender todas las alarmas. Este dato revela una realidad innegable: el miedo permea hasta los espacios más íntimos de la convivencia social.
La fluctuación de estas cifras en los últimos años, con aumentos y descensos marginales, sugiere que las estrategias implementadas para combatir la inseguridad no logran generar un impacto significativo y sostenido.
Es imperativo que las autoridades reconozcan que no están ante una simple percepción, sino ante un fenómeno social que erosiona el tejido comunitario y la confianza ciudadana.
El desafío es claro: se requiere una revisión profunda y una reingeniería de las políticas de seguridad pública. La sociedad tlaxcalteca merece vivir sin miedo, y es responsabilidad de todos los actores sociales y gubernamentales trabajar en conjunto para revertir estas tendencias y devolver la tranquilidad a sus habitantes.
El tiempo de actuar es ahora, antes de que la sombra del miedo se vuelva más densa y difícil de disipar.
