La madre de Fox

Cómo estará el PAN que ha tenido que recurrir a uno de los principales traidores de ese partido para intentar reanimarlo de la crisis profunda que ahora tienen, resultado de la debacle electoral de 2018 y que se acentuó en 2019 con la derrota de dos emblemáticas gubernaturas: la de Baja California y la de Puebla. Precisamente, el esposo de Martha Sahagún es un importante personaje que permite explicar el deterioro del blanquiazul, él sí le dio en la madre al PAN, de paso al país. Recordemos.

Con el mote de traidor de la democracia, el venido a menos, Vicente Fox impuso su candidatura a la Presidencia de la República creando una estructura paralela, Los amigos de Fox, con ésta no sólo pusieron de rodillas al PAN, sino que una vez que llegó a la silla presidencial decidió prescindir de ese partido y aunque por primavera vez el blanquiazul ganó la Presidencia en los hechos, el partido quedó marginado en el ejercicio del poder. Durante prácticamente su sexenio se amplió la distancia entre él y el partido, los que gobernaron entre 2000 y 2006 fueron Martha Sahagún, los hermano Bibriesca y el círculo cercano al entonces dueño de Los Pinos, una doble traición: primero marginando al partido en la campaña presidencial; luego en el gobierno. Pero no fueron las únicas traiciones, para la elección presidencial de 2012 repitió la misma receta al pronunciarse a favor de Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, ocurrió lo mismo en 2018 al apoyar abiertamente al malogrado candidato ciudadano José Antonio Meade Kuribreña. A ese traidor es al que ahora busca con desesperación la cúpula panista, habría que preguntarles a los militantes de cepa si volverán a formar parte de la simulación corrupta de la familia Fox o mejor dicho de la familia Sahagún–Bibriesca.

A las traiciones al partido blanquiazul se suman otras con efectos negativos para el país; al llegar a la Presidencia le faltaron tamaños para iniciar un cambio profundo en México, decidió, como se dice en el argot popular, nadar de a pechito, más que acabar con las inercias del régimen autoritario, decidió ser cómplice de éste. Alegando para su defensa que el “presidente propone y el legislativo dispone”, pasó su sexenio con más pena que gloria, a la sombra de su flamante esposa y cubriendo las prácticas de influyentismo de los hijos de Martita, casos de corrupción quedaron documentados en el sector energético entre muchos más, los moches fueron, según los registros, una actividad común en Los Pinos, a través de la llamada familia presidencial y aunque el Poder Judicial resolvió a favor de esa maravillosa estirpe en los casos de influencia–corrupción, lo cierto es que en ese entonces la Procuraduría General de la República era brazo operador del Ejecutivo.


Pero no sólo hubo prácticas de corrupción y negocios al amparo del poder, sobre todo en el sector energético, sino que se despilfarró una enorme cantidad de recursos provenientes de la venta de petróleo, en momentos donde los precios internacionales estaban al alza, a ello debe añadirse el fracaso descomunal del proyecto Enciclomedia, ¿dónde quedaron los miles de millones de pesos que fueron supuestamente destinados para equipar tecnológicamente a las escuelas de nivel básico?, ¿por qué la educación pública tuvo un nuevo revés en términos de mejoras de las niñas y niños de México?, una vez más Vicente Fox fue omiso ante el saqueo por parte de las empresas y los funcionarios que estuvieron involucrados en ese megaproyecto. Al estilo de comes y te vas, el sexenio foxista fue y será reconocido como parte de la docena trágica, doce años del PAN en la Presidencia que fueron tirados al bote de la basura en la historia del siglo XXI.

Sobra decir que el traidor a la democracia fue pieza clave en el fraude electoral de 2006, porque más allá de los argumentos sostenidos por José Woldenberg, quien afirma que no hubo fraude, la historia no olvida el desafuero, la intervención directa de Vicente Fox en esa elección a la que se refirió el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, quien resolvió declarar como presidente electo al otro traidor panista Felipe Calderón, pese al dicho de que “Vicente Fox puso en riesgo la elección presidencial de 2006”.

Por eso resulta lamentable que el PAN promueva como logro haber llevado a Vicente Fox a su Asamblea Nacional, pues llevó a uno de los principales protagonistas de la debacle de ese partido. Como era de esperarse fue para arengar su odio hacia AMLO y hacia la 4T. Valdría la pena recordar que quien realmente le dio en la madre al PAN y al país es el mismo que ahora afirma que es tiempo de darle en la madre a la 4T. La presencia del traidor a la democracia y el traidor del blanquiazul en la Asamblea es muestra irrefutable que las oposiciones, como la que representa el PAN, están “moralmente derrotadas”.

Entre tanto, a la exigencia de Rosario Robles, la ciudadanía le exige que diga dónde y para qué fue ocupado el dinero público robado a través de la Estafa Maestra. Buscar victimizarse no la exculpa de la responsabilidad que tuvo en las prácticas de corrupción que se cometieron en la Sedesol y en Sedatu. Le devolvemos la pregunta: ¿Rosario, por qué tanta saña contra los pobres de este país? Ver para creer.