Cuenta INAH con 134 millones de pesos para reparación de 30 templos dañados por sismo de 2017

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Centro Tlaxcala dispone aún de alrededor de 134 millones de pesos para la restauración del 30 templos, catalogados monumentos históricos, que resultaron dañados por el sismo del 19 de septiembre de 2017, cuyas obras se prevé queden concluidas en el transcurso del próximo año.

El movimiento telúrico de hace tres años dañó 134 inmuebles históricos en la entidad, de los que en 104 ya concluyeron los trabajos de restauración pues su afectación fue mínima; de los 30 restantes que resultaron con mayor daño, 10 están en proceso de atención y 20 serán intervenidos durante el año 2021, dio a conocer el director del Centro INAH-Tlaxcala, José Vicente de la Rosa Herrera.

Recordó que para las obras de restauración y reparación de esos espacios, se estableció un techo presupuestal de 179 millones de pesos, de los que se han aplicado, desde 2018 a la fecha, poco más de 45 millones de pesos, por lo que el instituto cuenta con los recursos suficientes para concluir los trabajos.


“El techo presupuestal es de 179 millones de pesos, es lo máximo que podremos gastar. Se han aplicado 45 millones 312 mil pesos, divididos entre las acciones que se hicieron en edificios históricos, como templos y bienes inmuebles, y en los bienes muebles”, indicó el funcionario en entrevista virtual.

De manera específica, se han aplicado 45 millones 312 mil 982.61 pesos, de los cuales 22 millones 584 mil 346.04 se destinaron a obras en 73 inmuebles y 22 millones 728 mil 636,68 pesos para la intervención de cinco lotes de bienes muebles en cinco templos. “Todavía tenemos suficientes recursos como caja para poder utilizar”, destacó.

Respecto de las obras que realizan en estos momentos, el funcionario federal resaltó los de la parroquia de San José y la Basílica de Ocotlán, en la capital tlaxcalteca; la iglesia de San Francisco, en el municipio de Tepeyanco; y el templo de San Felipe Apóstol, en Ixtacuixtla, que son los que sufrieron mayor daño en su estructura.

En el caso de la parroquia de San José, las obras tendrán un costo de 5 millones 685 mil 379.59 pesos y tienen un avance de 38 por ciento; en la Basílica de Ocotlán, la inversión es de 3 millones 234 mil 65.38 pesos y los trabajos registran un avance del 70 por ciento.

Respecto a San Francisco, el monto contratado es de 6 millones 886 mil 684.68 pesos y las obras tienen un avance del 73 por ciento; y en el templo de San Felipe Apóstol, se aplicarán 2 millones 128 mil 925.85 pesos y los trabajos llevan un avance de 55 por ciento. En total, en estos cuatro proyectos, se destinarán 17 millones 935 mil 55.47 pesos.

El director del Centro INAH-Tlaxcala garantizó que en el transcurso del próximo año quedará concluida la restauración de los 30 templos restantes, pues “con el ritmo que llevamos y con el equipo humano que tenemos, que es muy eficiente, y como se están dando las autorizaciones a nivel central sí tenemos contemplado concluir este paquete de 30 acciones en 2021.

Precisó que el equipo encargado de dar seguimiento a estos proyectos se integra por cinco arquitectos del área de Monumentos Históricos, dos abogadas en el Jurídico –“pues la tramitología implica la participación de ellas”–, y cuatro personas, entre arquitectos e ingenieros, en la Oficina de Sismos. “Es un equipo pequeño, pero muy responsable, ético y proactivo”.

Se colocará nueva linternilla en la iglesia de San Francisco

De la Rosa Herrera informó que los especialistas que trabajan en el proyecto de la iglesia de San Francisco decidieron sustituir la linternilla original, cuyo peso de 3 toneladas pone en riesgo la seguridad de la estructura del templo, y colocar una nueva, pero respetando los elementos y tipología originales.

Desde el inicio, la determinación de quitar la linternilla original causó polémica, sin embargo, a final de cuentas los responsables del proyecto ordenaron su retiro, por la gran fractura que le ocasionó el movimiento telúrico.

“Desde el inicio fue un tema, diría de manera coloquial, de decisión salomónica, en el sentido de que la afectación de la cúpula y de la linternilla fue tal que en su momento los especialistas consideraron que la mejor decisión para que no colapsara más las estructuras del templo era retirarla”.

Comentó que se han hecho estudios de mecánica de suelos y estructurales del propio inmueble “y estamos en el punto de hacer una restauración y conservación que respeten la autenticidad del inmueble, como lo marcan las mismas convenciones internacionales, pero que no arriesgue la estructura como tal y la seguridad de las personas”.

Por ello, “lo más seguro hasta ahorita, los dictámenes anuncian que los colegiados de arquitectos, de restauradores e ingenieros es que se colocará una nueva linternilla con elementos muchísimos más ligeros, pero con la misma tipología y estética del monumento histórico”. La estructura original, agregó, se dejará a un costado del templo, “quedará como un elemento escultórico original y registro histórico”.

Respecto de si los trabajos hechos a los templos dañados garantizar que vuelvan a ser abiertos para su uso, el funcionario apuntó: “a lo que aspiramos nosotros, las comunidades, feligreses y autoridades eclesiásticas es que el patrimonio cultural sea un patrimonio vivo, útil y en beneficio de las generaciones actuales descendientes de sus ancestros que de alguna manera participaron en su construcción. Una vez que queden restaurados, en cuanto nosotros entreguemos las obras quedarán al servicio de la comunidad, pero eso depende de cada inmueble”.