“La discapacidad se vive cuando la sociedad te pone las barreras”, sostiene Froylán Lima Mendieta, quien abunda que él se ha tenido que sobreponer a las barreras y a la discapacidad mental de miles de personas que tratan de minimizar y desacreditar a quienes por desgracia “tenemos capacidades diferentes, pero nos esforzamos a diario para progresar”.
Con esa convicción, desde hace casi 29 años, el oriundo del barrio de Xolalpan del municipio de San Francisco Tetlanohcan, ha buscado su superación a pesar de que padece de ceguera y su tenacidad lo ha llevado a alcanzar algunos de sus objetivos primordiales, como concluir sus estudios superiores en la Licenciatura de Educación Especial en la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT).
Además, desde hace casi tres meses, por fin cumplió otro de sus objetivos: tener empleo y no cualquiera, pues recibió de su Comuna la oportunidad y el compromiso de estar al frente del área de Atención a Personas con Discapacidad en el ayuntamiento de Tetlanohcan.
Y es que aunque existe una Ley para Personas con Discapacidad del Estado de Tlaxcala, que establece que la gente con discapacidad tiene derecho al trabajo, en igualdad de condiciones con las demás, Froylán afirma que eso es una “utopía y letra muerta, porque en los hechos nos enfrentamos a la vejación y discriminación por nuestra condición”.
Desde pequeño fue diagnosticado con debilidad visual, pero eso no fue obstáculo para realizar estudios, aunque lo más complicado fue encontrar la confianza de un patrón que le diera empleo.
“Dada la situación de desempleo que tenemos en el país, pues era uno más de la lista, pero aparte de ello me ha sido complicado sobre todo porque la sociedad misma y los espacios laborales no están diseñados para poder pensar en que aceptemos a personas con discapacidad.
“Otra, la más importante es sobre la creencia que la sociedad tiene si una persona como yo podrá hacer bien su trabajo, si eres apto, si eres capaz, pues falta esa sensibilización y ese cambio en la actitud de las personas y, en ocasiones, también el nuestro, que tengamos que capacitarnos, tengamos que poder, querer y saber desempeñar nuestra labor”, refiere.
Froylán reconoce que también las personas que padecen alguna discapacidad, así como las familias de ellos, deben cambiar su manera de pensar para dejar de “causar lástima… creo que las personas con discapacidad primero debemos sentirnos útiles, después estar conscientes de nuestras limitaciones, pero también de nuestras capacidades, saber qué es lo que realmente se nos dificulta pero también qué es lo que sí podemos realizar y con base en ello prepararnos, buscar la manera de que podamos desempeñar nuestra labor como cualquier otra persona”.
Por ello, como titular de esa área en la administración pública, de las pocas que se tiene conocimiento que hay en el resto de los ayuntamientos, tiene diversos propósitos y proyectos para beneficiar a sus iguales.
“En este momento estoy elaborando un censo de población con discapacidad en nuestro municipio, pero básicamente en el caso de discapacidad visual, tenemos un aproximado de 26 personas, lo que pasa es que aquí es un problema muy complejo porque necesitamos también el apoyo de las familias, porque tienen a estas personas en casa, no les permiten desplazarse, salir, conocer otras personas, otros lugares, en ocasiones por la misma discapacidad, pero también en ocasiones hay mucha sobreprotección o hasta vergüenza”.
Además, admite, existen personas en el municipio que padecen discapacidad motriz, auditiva, personas con algún tipo de enfermedad mental y con síndrome de Down, pero “muchos de ellos no los conocemos porque no salen de su casa, hay muchos que están recluidos y ese es el mayor problema que tenemos, por eso vamos a partir de un censo para elaborar acciones y políticas públicas a fin de apoyarlos con acciones de un beneficio permanente”. Froylán se ha adaptado a las condiciones de su empleo y espera que sus compañeros y jefes se adapten y entiendan a esa su realidad, y aunque agradece el apoyo de su edil Antonio Mendoza Papalotzi y de su familia, se sincera: “quiero volar, si bien no veo como el resto de las personas, tengo propuestas y acciones para lograr una mejor condición para las personas que como yo tenemos alguna discapacidad, sólo necesito su confianza y respaldo para hacer algo por ellos y por nosotros”.
