¿201?

Faltan 201. La lista de personas físicas y morales que fueron publicadas sobre las condonaciones de impuestos en los periodos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que representan miles de millones de pesos, requiere explicaciones a detalle por los ocupantes de Los Pinos de ese entonces, no puede ser válido que ocupando la ley hayan permitido el saqueo del país, por más que se pretendan justificar se sigue comprobando que a los gobiernos del PRIAN les corre la corrupción por sus venas.

La publicación hecha por el Sistema de Administración Tributaria (SAT) que fue solicitada por FUNDAR, ha demostrado que los favores se pagan y ha dejado claro en la opinión pública que las 201 personas físicas o morales que se ampararon para no ser incluidos en la lista de condonaciones tienen beneficios superiores, si no, no se explica por qué decidieron protegerse. Ante el interés público, los jueces deberán hacer la suspensión definitiva para conocer quiénes son y de cuánto fueron los montos condonados, hecho que permitiría conocer a más detalle los mecanismos sistemáticos que operaron en el SAT y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de los entonces funcionarios públicos para pagar favores a personas y empresas. Si bien se ha dado un paso significativo al poder conocer a detalle los nombres de personas físicas y morales, aún es necesario conocer quiénes dieron las indicaciones o las órdenes de proceder a las condonaciones, aunque estas hayan sido legales.

De hecho, la opinión pública exige saber por qué hay quien paga impuestos de manera regular y por qué hay quienes no lo hacen, además de saber cuáles son los efectos de las condonaciones en el erario. Según lo registrado, los 201 faltantes suman más de 100 mil millones de pesos, lo que significa que son los peces gordos, los que además de los ya conocidos en la lista del SAT integran el total de condonados. Aun así, con los datos publicados se puede observar que hay al menos tres grupos privilegiados: los grupos y personajes ligados a la política; el grupo de grandes empresas y empresarios distinguidos; y por qué no el mundo de la farándula, también ellos se han beneficiado. En otras palabras, es posible que haya en la lista alguno que otro personaje que no tenga nexos con la política o con el mundo del espectáculo y que sea de la micro, pequeña o mediana empresa o persona física y que dado sus actividades requiera el apoyo del SAT, pero son los menos.


Al respecto, lo que se puede observar es que las condonaciones fluyeron a diestra y siniestra sin que hubiera un análisis de las condiciones de las persona físicas y morales que así lo solicitaran, fue como se ha comprobado un ejercicio sistemático para apoyar a la camarilla de pillos que seguramente hizo negocios al amparo del poder público, pues en la lista apareciesen empresarios que tenían o tuvieron contratos con el gobierno, desde luego que los involucrados en la Casa Blanca recibieron condonaciones, empresas constructoras, compadres de Enrique Peña Nieto, Diego Fernández de Cevallos y para sorpresa de todos Yeidckol Polevnsky, quien tendrá que aclarar a detalle por qué recibió esas condonaciones, lo otros ya sabemos que forman parte de la camarilla corrupta.

Si bien es casi un hecho que no habrá manera de recuperar el dinero, es una buena noticia que el gobierno haya decidido no ocultar la información y que además la haya presentado de tal manera que se puede analizar, con los montos condonados, sentando un precedente de transparencia y rendición de cuentas que tanta falta le hace a este país.

De hecho, un principio sustantivo de cualquier régimen democrático, sea en ciernes o consolidado, es el acceso a la información que permita saber con claridad las acciones del gobierno y en ese sentido lo que estamos mirando es que la apertura no tendrá marcha atrás porque la opinión pública no permitirá volver al pasado opaco, omiso, discrecional y de dispendio que caracterizó por largo tiempo a los gobierno del PRI y en su momento a los del PAN. Ambos partidos en el gobierno mostraron que jugaron del lado de los ricos en detrimento de las clases medias y pobres de México. Con la lista se demostró de qué lado salta la iguana.

Aún faltan 201 y aunque la decisión está en los tribunales y éstos también han jugado del lado del poder político y económico, es tiempo que entiendan que la época de la complicidad, de los favores y de los intercambios debe desterrarse por el bien de México.

Entre tanto, la renuncia del ahora ex ministro Medina Mora en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) favorece la investigación en su contra, ahora que no tendrá los privilegios de ser juez y parte, se debe ir a las últimas consecuencias, quizás tengamos por primera vez en la historia al primer ministro de la SCJN tras las rejas, que se sumaría a la primera funcionaria pública de primer nivel, Rosario Robles. Confiamos que su renuncia no haya sido un acuerdo cupular, dejar la Corte para no pisar la cárcel. Mientras, la televisión de señal abierta nos sigue intentando manipular… ahora aprovechado el deceso del príncipe de la canción, otro caso al estilo Frida Sofía del oscuro Carlos Loret de Mola y Danielle Dithurbide. Ver para creer.