Es necesaria la revisión a la Ley de Fomento y Protección al Maíz del estado, a fin de hacer efectiva la prohibición de semillas transgénicas, y que las autoridades demuestren con pruebas de laboratorio que este tipo de productos no son utilizados en Tlaxcala, demandó Maurilio Lima García, dirigente estatal de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (Unorca).
Últimamente no se han reportado siembras experimentales de ese tipo de material, “pero se han recibido avisos y al acudir al lugar para constatarlo, de manera inmediata las cubren, las desaparecen”, dijo.
Tlaxcala cuenta con una ley que ampara al maíz nativo y prohíbe el cultivo de semillas genéticamente modificadas (o transgénicas), pero –apuntó- desgraciadamente no se acata ni hay capacidad para verificar si hay intentos de producirlas.
Debido al incremento en el precio del maíz, por parte de intermediarios, más no de productores, “hay tortillerías que podrían adquirir grano a un costo menor y de dudosa procedencia, muchos dicen que viene de Sinaloa o de otros países”.
Para salir de dudas, el gobierno debe realizar pruebas de laboratorio y demostrar la calidad, a fin de no repetir lo que pasadas administraciones federales permitieron a través de la entonces llamada Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), la cual impulsó las siembras experimentales de transgénicos para supuestamente abatir la pobreza a costa de la salud, subrayó.
Se debe analizar bien lo que pasa –agregó-, los señores legisladores deben retomar el caso y revisar la ley para que su aplicación sea efectiva, “para ver dónde está la falla”.
“Maseca es una de las industrias que maneja mucho transgénico para elaborar la tortilla que hay en la mesa de casi todos los hogares del estado y del país, es algo que no se descarta. Le surten producto a las tortillerías que ya no compran maíz local, porque supuestamente les resulta más caro”, resaltó.
Consideró que de ser así, se comete “un delito muy grave”, pues que con este tipo de comercio se viola la Ley de Fomento y Protección al Maíz. Vio lejana la posibilidad de que las empresas garanticen que su producto está libre de transgénicos.
Aunque el presidente de México ha ofrecido limpiar al país de materiales transgénicos, refirió que falta que este compromiso sea cumplido por parte de los hombres de negocios “y que no por abajo del agua quieran introducir ese tipo de semillas”.
Dijo que el gobierno tendrá que vigilar que no ingresen y que las organizaciones campesinas “deben ser muy quisquillosas para no permitirlo o si ya lo están, tratar de eliminarlas del territorio tlaxcalteca y que cada estado también lo haga”.
Si bien no se ha comprobado la siembra de transgénicos en Tlaxcala, “esperemos seguir por ese camino porque en realidad a esta plantita la pueden manipular, traer semilla de todas partes sin que uno se dé cuenta, porque eso es lo que las empresas hacen”.
Hay industrias que intentan introducirlos para mostrar resultados con plantas y cultivos de alto rendimiento, “a pesar del daño que ocasionan a la humanidad”.
