Delegaciones federales del sector ambiental prevén dificultades para pagar renta

Líder sindical refiere que solamente Profepa cuenta con edificio propio

Delegaciones de dependencias federales responsables del sector ambiental en Tlaxcala comienzan a enfrentar problemas para pagar la renta de instalaciones y en algunos casos se ha planteado la posibilidad de concentrarlas en un mismo edificio, informó Miguel Romero Ahuatzi, secretario de la sección 54 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Sntsemarnat).

Puntualizó que la disminución de 75 por ciento al gasto federal, las instituciones que se encuentran en esta condición son la propia Semarnat y las comisiones nacionales del Agua (Conagua) y Forestal (Conafor), pues solamente la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) tiene edificio propio en la entidad.

“De por sí en el estado estamos cortos de infraestructura y de repente piensan o quieren mandar a alguna dependencia o juntarla con otra que apenas si cuenta con un pequeño espacio”, refirió.


Expuso que la situación es complicada “y los funcionarios que actualmente representan a las oficinas estatales de estas dependencias qué pueden hacer sin presupuesto, sin dinero, la tienen muy difícil. A muy corto plazo esto va a impactar a los compañeros”.

Lo que preocupa es que el recorte en los recursos a instituciones del gobierno de la República afecte a la base trabajadora. “No quiero adelantar, pero vislumbro que también tendríamos dificultades para el pago de la nómina de combatientes de Conafor”.

Este es un sindicato pequeño, comparado con los de la Secretaría de Salud (Sntssa) y el Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), pero más que el número es la importancia de las dependencias, pues en el caso de Conagua, es un organismo fundamental en el desarrollo de la sociedad, enfatizó.

Lo mismo que Profepa, Conafor y Semarnat –añadió– todas son vitales en el cuidado al medio ambiente. Entre todas estas delegaciones esta organización representa a aproximadamente 154 trabajadores de base.

“Pudiera parecer una cantidad pequeña, pero dada la importancia de sus actividades no lo es. Del total, 54 son combatientes de incendios y se encuentran distribuidos en diferentes brigadas”, dijo el líder sindical.

Abundó: “Platicando con algunos encargados de las dependencias, al parecer ya no van a tener para pagar su renta y andan buscando a dónde ir. Por ser Profepa la única con edificio propio, pretenden que algunas dependencias ocupen  parte de ese inmueble, pero ahí apenas hay espacio suficiente para sus actividades”.

Además, en esta emergencia sanitaria por el Covid-19 se ha recomendado la sana distancia para evitar el contagio, “imagínense un área de trabajo donde todo el personal esté amontonado, carece de toda razón y lógica”, indicó.

Expuso que el Sntsemarnat se ha mantenido pendiente de la condición laboral de sus agremiados y de que exista certeza de que no hay ningún riesgo de perder el empleo. “Hasta ahora se da cierta tranquilidad”.

Recordó que el recorte al presupuesto ha empezado a surtir efectos en los campamentos de brigadistas de Conafor, asimismo, añadió que la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene realiza recorridos para detectar deficiencias que esas instalaciones pudieran tener y que no permitan un buen desempeño de las actividades de los trabajadores

“La organización sindical siempre ha realizado observación de las carencias en campamentos, vehículos, equipo de protección y herramienta. Siempre hay que cosas que subsanar, pero si a esto se le agrega la disminución de recursos, conlleva a problemas mayores en un futuro muy cercano”.

Aún no hay un pronunciamiento por parte de la autoridad, “lo cual nos tiene en alerta porque tenemos la encomienda de velar por la integridad y seguridad laboral”.

Consideró que el mejor camino es el del diálogo y entendimiento, en lugar de la confrontación; aunque “la pasividad y falta de interés de la autoridad a veces obliga a tomar otro tipo de medidas que sabemos bien que en ocasiones no son bien vistas por la sociedad, pero si entendiera el riesgo que enfrentan los combatientes, también apoyaría que deben contar con un equipos y campamentos en buenas condiciones”.

Hay brigadistas “con la camiseta bien puesta” y con más de 32 años de servicio, “poniendo su salud y vida en peligro. Lo menos que pueden recibir es un trato digno”, indicó.