El déficit en producción de maíz híbrido es de dos toneladas por hectárea, expone la CCI

La expectativa era obtener hasta cinco toneladas

La producción de maíz híbrido del ciclo agrícola primavera-verano 2019 presenta un déficit de aproximadamente dos toneladas por hectárea en el estado, situación que ahondará la descapitalización del sector y complicará atender la demanda de este grano por parte de la población, informó Claudio Flores Espina, dirigente estatal de la Central Campesina Independiente (CCI).

El cambio climático “ha acortado” los ciclos agrícolas, pues al inicio de 2019 se esperaba un buen rendimiento, pero la falta de humedad provocó una merma, remarcó.

Expuso que hay productores que solamente han cosechado de una tonelada y media a dos, en función del tipo de tierra sembrada, lo cual “dificulta y descapitaliza al sector”.


La expectativa era recolectar entre cuatro y cinco toneladas, en el caso de maíz híbrido; sin embargo, nada más es de hasta tres toneladas, debido a la escasez de lluvias, por lo que la reducción “es considerable, de dos toneladas de déficit por hectárea”.

Sí hay cosecha -subrayó- pero no la suficiente para poder atender la demanda del estado de Tlaxcala “y a eso le sumamos que el gobierno federal le ha apostado más a comprar producción de granos del extranjero, que a mejorar la local, es muy lamentable”.

Recordó que alrededor de 50 por ciento de la superficie destinada tradicionalmente al maíz en esta entidad, no fue sembrada, por lo que insistió en que el campo “está desprotegido” y que es un asunto “que le quedan a deber” a las familias que trabajan la tierra.

Cada año -agregó el dirigente ceceista- los campesinos adquieren deudas, pero ante esta condición enfrentarán problemas para pagar ese dinero.

Además -acentuó- el presupuesto federal y estatal ha sido un tema recurrente porque es insuficiente, en el caso del de Tlaxcala no hubo ninguna modificación a la iniciativa enviada por el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez al Poder Legislativo, “lo cual es un golpe” para este rubro.

“Se avizora un año de mucha crispación para el sector porque el presupuesto para proyectos productivos no es el deseado, los gobiernos no han puesto mucha atención al campo”, sobre todo para responder a siniestros generados por fenómenos climatológicos.

En cuanto al gasto estatal, acentuó que el Congreso local “se sirvió con la cuchara grande” al asignarse cada diputado casi 20 millones de pesos para obras de infraestructura en municipios de los distritos que representan, “pero que abran de utilizar para proyectarse políticamente” hacia las elecciones de 2021.