Martes, agosto 16, 2022
- Anuncio -

De cómo los intereses particulares han fracasado ante la ética comunitaria

- Anuncio -

Relacionadas

Aplicaron Brigadas Correcaminos más de 5 mil 200 vacunas contra el Covid-19 en cinco municipios

Con corte al mediodía de este martes, la delegación de la Secretaría de Bienestar reportó la aplicación de alrededor...

Durante el ciclo escolar 2022–2023, SEPE–USET promoverá la educación inclusiva

El titular de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE), Homero Meneses Hernández adelantó que durante el ciclo...

Legislativo sin acuerdo sobre nuevo integrante de Comité de Participación Ciudadana del SAET

El Congreso del estado mantiene detenido el proceso de designación del nuevo integrante del Comité de Participación Ciudadana del...

Destacadas

Estación migratoria de Puebla es “torturante”, advierten IDHIE y Servicio Jesuita a Migrantes

El Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuria SJ (IDHIE) y el Servicio Jesuita a Migrantes México (SJM) denunciaron que...

15% de las viviendas en la capital de Puebla se encuentran deshabitadas: Assenet Lavalle

De las 450 mil viviendas que existen en la ciudad de Puebla, más de 67 mil viviendas –equivalentes a...

Morena elegirá a su dirigencia en Puebla el 21 de agosto sin repetir asambleas distritales: Mario Delgado

El presidente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, informó que la renovación de la dirigencia en Puebla se llevará...

Desde hace más de 30 años se comenzó a imponer en México un proyecto económico que confundía el desarrollo del país con el mero crecimiento económico. Es decir, un proceso en el que hizo valer más la obtención de dinero que la producción de bienes y servicios que lleven a la satisfacción de las necesidades de las personas. Hasta hoy se piensa y se ve como normal, en muchos espacios de la vida privada y pública, que se busque y se premie como un logro la especulación que ha llevado a producir dinero sin importar si los negocios que se hicieron con él implicarán verdaderamente la elaboración de algo o, mucho menos, la satisfacción de alguna necesidad real de alguien más allá del mero enriquecimiento de quien supo mover bien sus monedas en la banca o en la Bolsa de Valores.

Esto se llevó también al ámbito de la industria manufacturera de manera que, especulando con las necesidades y carencias de la población, y jugando con su ilusión de felicidad a través de trampas publicitarias, se convenciera a las personas, familias y comunidades de comprar y consumir lo que no necesitaban, y muchas veces hasta lo que a la larga les haría daño y podría causarles la muerte. Así pues, la meta de esta especulación, casi generalizada, ha sido hacer dinero, aunque sea a través de la producción de bienes innecesarios y hasta nocivos para la salud de familias y comunidades. Y tampoco importó, como puede verse en Tlaxcala y en el país entero, si para hacer dinero se acababa con los recursos naturales, se envenenaban el agua, el suelo y el aire, o se mataban lentamente también a las personas, ya no sólo a las consumidoras sino a todas las que habitaran en las regiones.

Pero la imposición de ese proyecto económico también impuso la especulación en el ámbito político. Aprovechándose de la corrupción y el clientelismo instalados desde antes, se impulsó la captura de la administración pública y de las representaciones en las cámaras para utilizarlas en el fortalecimiento de los mecanismos de producción de dinero en beneficio de los intereses privados. Se llegó a tal desviación de poder, que no solamente se ha utilizado al Estado en favor de esos intereses, sino que los mismos particulares ocuparon cargos públicos para hacerlos valer sobre los derechos de personas, comunidades y pueblos enteros. Se especuló con las necesidades y anhelos de la población, se establecieron pactos, de destruyeron y luego se privatizaron los servicios públicos, se elaboraron e impusieron planes y programas, se justificaron y se legalizaron esas prácticas especulativas y privatizadoras a través de la manipulación de leyes y normas y de un sinfín de modificaciones a la Constitución nacional y a las de los estados. Entre otras aberraciones, se llegó hasta el grado de imponer la creación de áreas para la instalación de industrias como una de las causas de utilidad pública para la expropiación de tierras ejidales, a la eliminación casi total de las condiciones fiscales, de salud, empleo y ambientales. Las consecuencias de esta impunidad legalizada las sufrimos hoy en Tlaxcala.

- Anuncio -

Y para amarrar, se eliminaron o modificaron a modo muchos de los contenidos en la educación básica y media superior, de esos que pudieran provocar en las y los estudiantes la intención de preocuparse por el bien común, de manera que niñas, niños y jóvenes se convencieran poco a poco de que lo importante era sólo garantizar su bienestar individual.

Sin embargo, a pesar de esa legalización de la imposición de los intereses particulares sobre los derechos a la salud, a un medio ambiente sano, a una vida digna, a pesar de que se ha buscado frenar o destruir cualquier intento de construcción del bien común, las personas en gran parte de las comunidades resisten y se fortalecen en su lucha por vivir con dignidad.

Sus prácticas comunitarias y las acciones que realizan para enfrentar las agresiones se sostienen en valores éticos que se esfuerzan por vivir y a los que al mismo tiempo invitan a todas y todos a compartir: la solidaridad, la autodeterminación y el respeto a sus formas organizativas, la búsqueda de que las relaciones sean siempre justas, de paz, equitativas y que garanticen la vida y la dignidad de todas y todos. Personas y comunidades en Tlaxcala y en muchas otras regiones del país resisten haciendo vida estos valores a través de formas de organización propias, antiguas y nuevas, algunas renovadas, por las que se buscan que el objeto de todas sus acciones sea siempre el bien común y no el interés individual, aunque a veces se vaya la vida en ello, como recientemente le fueron arrancadas la suyas a Jesús Bañuelos en Atitalaquia, Hidalgo; a Javier Campos y a Joaquín Mora, en Cerocahui, Chihuahua. Hay todavía mucho por resistir y mucho por avanzar.

*Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local, A.C.

- Anuncio -

Ultimas

00:01:30

Médicos especialistas no responden a convocatoria del gobierno federal; solo 598 vacantes de más de 10 mil han sido cubiertas: Zoé Robledo

Apenas 598 trabajadores de la salud se han registrado para la cobertura de las 10 mil 495 plazas disponibles...
- Anuncio -
- Anuncio -