Comisariados ejidales de Hidalgo se unen a defensa de Malpaís y contra daño ambiental

6393 Afecta la inhibición de lluvias para proteger a paneles de planta solar, dicen

Comisariados ejidales del estado de Hidalgo se sumaron al reclamo de frenar la devastación de recursos naturales en Monte Malpaís para la construcción de la planta solar Nueva Xcala y a la prohibición del uso de tecnología para impedir lluvias, pues afirman que estas acciones afectan a cuando menos 10 mil agricultores y a aproximadamente 30 mil hectáreas de su región.

Urgieron a una solución inmediata, pero precisaron que su intención no es frenar el proyecto de este parque fotovoltaico que se ejecuta en límites de Calpulalpan, Tlaxcala, y Emiliano Zapata, Hidalgo, sino que se detenga el daño al ecosistema.

En entrevista vía telefónica,  Guadalupe Romero Romero, comisariado ejidal de La Laguna, en Apan, expuso que ya son varios meses en los que no se han registrado lluvias constantes “y –añadió- hoy solo es una brisa leve, no alcanza para que se logren las cosechas”.


La verdad “sí está tremendo el problema”;  de hecho, “el maíz ya se está secando”, por eso “es preocupante que nos manden la avioneta, porque pasa y se abren las nubes; la mañana del martes anduvimos en Calpulalpan y nos percatamos que sobrevoló cerca de las 11 horas”, expresó.

Consideró que es difícil que el proyecto Nueva Xcala retroceda, “porque ya es un acuerdo, no sabemos si estatal o federal, y si es federal menos podemos hacer nada […] porque se entiende que ya está autorizado por el presidente de la República, pero sí tratar de que nos den una solución para que no nos afecten”.

Opinó que actualmente la tecnología se encuentra avanzada, por lo que se puede buscar otra forma de proteger a las celdas solares del granizo, sin afectar a la agricultura.

Supuestamente la empresa cuenta con todos los permisos, principalmente el de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), “pero que dañen lo menos posible la ecología, pueden evitar la tala de árboles y no tirar maguey, nopales y biznagas”.

La base principal del ser humano es el campo –enfatizó-, es fundamental para la sobrevivencia de todos; si no hay cosecha de alimentos, qué vamos a comer.

Los ejidos pertenecientes a Tlanalapa, Emiliano Zapata, Apan y Almoloya, entre otros, son algunos de los afectados por la situación generada por el proyecto de este parque fotovoltaico, debido a su cercanía con Malpaís.

Con reserva, calculó que en esta área se concentran alrededor de 10 mil campesinos y 30 mil hectáreas, “pero podrían ser más”.  Además mencionó que los principales cultivos en la zona son:  maíz, frijol, cebada, alverjón y haba..      

Pero “aunque hagamos montón de gente y hagamos lo que hagamos –dijo-, no vamos a lograr echar para abajo este proyecto, pero sí que nos ayuden a cuidar el ecosistema de Monte Malpaís, donde hay árboles viejos de más de 100 años”.

Por su parte, José Vera, comisariado ejidal de Zotoluca, en el mismo municipio de Apan, puntualizó: “Lo que nosotros queremos es que no se talen árboles, que no se destruyan zonas arqueológicas ni las plantas de maguey; que respeten la flora y la fauna, porque ese es el reporte que nos pasaron”.

La otra petición –anotó- es que la avioneta ya no circule por los aires de la planta solar, donde están los paneles; yo no he captado bien pero dicen los compañeros que lanza cañonazos de partículas de plomo y plata, es lo que nos esparce las nubes.

Mencionó que “supuestamente es para evitar que granice, pero a la zona agrícola le beneficia la caída de agua y granizo; que permitan que llueva lo que tenga que llover y que granice todo lo que tenga que granizar”.

No nos interesa si ejidatarios se vendieron o regalaron sus tierras, recalcó, además recordó que ambos comisariados acudieron a la invitación de ejidatarios de Calpulalpan, para que presenciaran la reunión que sostendrían este martes con personal de la empresa Engie, ejecutora del proyecto Nueva Xcala, y autoridades ejidales de ese lugar. Sin embargo, no les permitieron el acceso junto con otros agricultores y con los que en total representaban un grupo de casi 30 personas de ambas entidades. 

Anotó que por parte del secretario del Comisariado Ejidal de San Antonio Calpulalpan recibieron un trato prepotente, lo cual generó molestia, pues “a nosotros no nos interesa ordenar en su ejido, ni nos interesa que ellos hayan vendido o regalado sus tierras (para la planta solar), sino el impacto ambiental que se causa”.

En este mismo sentido se expresó José Vera y afirmó que “no queremos imponer nada ni inmiscuirnos en el ejido de San Antonio, lo que no queremos que haya un daño a terceros, a la agricultura y a los recursos naturales”.

José Francisco García Bazán, ejidatario de Calpulalpan y uno de los principales defensores del Polígono Monte Malpaís, refirió que varios comisariados de Hidalgo se han unido a estas exigencias porque dichas tierras de uso común se encuentran rodeadas por ese estado, el de México y Tlaxcala, de ahí el interés de exigir que no se dañe el entorno.

Comentó que no lograron ingresar a la reunión programada, porque nada más aceptarían a una comisión, por lo que decidieron retirarse, pues su intención era que todos fueran escuchados por parte de la empresa.

Al respecto, Omar Jiménez Bastida, miembro de la Asociación Ganadera Especializada de Ovinocultores de Calpulalpan, refirió que la representación de Engie solo proporcionó copia de los permisos para construir la planta, pero faltaron los contratos.

“Yo creo que se va avanzando porque los ejidatarios están viendo la realidad de todas las afectaciones […] ya se está valorando echar abajo ese proyecto en esa zona”.

Asimismo, comentó que inicialmente se pidió que a la reunión ingresaran todas las personas de los dos estados, de lo contrario “no íbamos a entrar y que regresaríamos al bloqueo de caminos”, pero la empresa “ya había solicitado la presencia de un notario público de Calpulalpan, a lo mejor para que asentara que no teníamos disposición de arreglar el asunto; nada más tuvo acceso una comisión pequeña.

Cabe mencionar que los permisos serán analizados por especialistas de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh) y por el momento, “no serán cerrados los caminos de Calpulalpan; sin embargo, los mantienen en la parte de Santa Bárbara, Hidalgo”, agregó.