Anualmente, la empresa cervecera Heineken (con sede central en Ámsterdam) compra entre 20 mil y 25 mil toneladas de cebada a productores de Tlaxcala, bajo estándares de alta calidad, informó Víctor Ortrera, jefe de Operaciones de esta firma.
Este miércoles, el representante de esta firma internacional asistió a una reunión convocada por el Consejo Empresarial Agropecuario del Estado de Tlaxcala A.C., denominada “Uniendo fuerza para el crecimiento sostenible del pequeño y mediano productor de cebada”.
En entrevista, refirió que esta empresa inició trabajos en el año 2017 con alrededor de 95 productores tlaxcaltecas de tres zonas: Calpulalpan, Tlaxco y Benito Juárez, con una meta de producción en más de 10 mil hectáreas.
Apuntó que anualmente son cosechadas de 20 mil a 25 mil toneladas aproximadamente, volumen que representa una estadística de referencia de requerimiento en función de lo que se proyecta adquirir para abastecer las necesidades de la maltera.
Comentó que el año pasado esta empresa pagó a 8 mil 500 pesos la tonelada de cebada a los agricultores locales, precio establecido en función de costos de producción o del paquete tecnológico utilizados, el cual es validado previamente.
Durante su interacción con agricultores interesados en abastecer a esta industria e incrementar la rentabilidad de la producción, dijo que “tenemos que ir transfiriendo la tecnología al campo”, de lo contrario no se va a lograr.
Realzó que Heineken realiza una evaluación “muy estricta” a productores proveedores, quienes son los más beneficiados al ofrecer una mejor calidad, incluso, aseveró que si no hay disposición para cambiar de mentalidad en el proceso de producción, no se está listo para dotar este insumo.
En tanto, Luis Alberto López López, presidente del Consejo Empresarial Agropecuario del Estado de Tlaxcala, destacó la relevancia de la agricultura por contrato, pues significa una “ventaja competitiva muy amplia”.
Asimismo, subrayó que comparativamente con el maíz, la cebada requiere de menos agua durante la producción, pues mencionó que el clima ha cambiado, por lo que puede llover mucho y luego tener un periodo amplio de sequía. “El asunto va a ser que cuando empiecen las complicaciones más grandes es cuando vamos a querer poner atención y tal vez no sea el momento”.
