En el Parque de la Juventud hay al menos 794 árboles, de los cuales cerca de 54 por ciento presenta alguna infección en grado de leve a severa; además, de la totalidad hay siete con muerte, según el inventario de arbolado y condición fitosanitaria.
Este diagnóstico fue presentado por la Secretaría de Medio Ambiente (SMA) y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) a activistas y colectivos defensores de este espacio en la capital del estado, donde el gobierno de Tlaxcala proyecta la construcción de la “Ciudad de la Juventud”.
Durante una nueva reunión en las instalaciones de la SMA, celebrada como parte de la mesa de conciliación y trabajo establecida entre ambas partes este lunes, las instituciones precisaron que hay un registro de 794 árboles de 18 especies, de las cuales ocho son nativas y 10 introducidas/exóticas que significan 56 por ciento.
De ese conjunto, 368 individuos, que son 46 por ciento del total, no tienen presencia de parásitas; sin embargo, 279, que representan 35 por ciento, están con una infestación ligera; 124, esto es 16 por ciento, presentan afectación moderada, y en 21, que son el restante 3 por ciento, el daño es severo.
Pero en esta población fueron identificados siete árboles que ya murieron y que aún están en pie: cuatro fresnos, dos eucaliptos y una jacaranda, por lo que las autoridades aseguraron que no serán derribados porque aún cumplen una función en el ecosistema, a excepción que en algún momento representen un riesgo para los usuarios del parque. Acentuaron que los suelos de este lugar no son aptos para los segundos y la tercera de estos.
Asimismo, sostuvieron que, con base en la ley, se llevará a cabo el saneamiento respectivo y que se dará seguimiento a través de un monitoreo, pues esta es también una de las exigencias de los colectivos y defensores, quienes solicitaron un manejo integral y adelantaron que ya realizan su propio inventario que está por concluir.
En tanto, Pedro Aquino Alvarado, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, reiteró que no será derribado ningún árbol y que el caso de aquellos que presentan infestación, serán intervenidos con base en los protocolos de Conafor.
En el transcurso de la reunión, estos ciudadanos dejaron en claro a las autoridades que hay un “rotundo no” a la construcción de un estanque, por considerar que sería un riesgo para aves, incluidas las migratorias, así como para la fauna de este espacio. En tanto, representantes de la empresa encargada de ejecutar el proyecto, defendieron que este cuerpo de agua será un microclima y permitirá la captación del vital líquido.
En un momento, los y las activistas reclamaron que se haya anunciado un proyecto sin que aún exista un resolutivo sobre el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), pues así se los confirmó la SMA, y lamentaron que no haya sujeción a todo marco normativo.
Afirmaron que esto no se trata de una pelea contra el gobierno, pero remarcaron su demanda de que este parque sea un espacio de inclusión social y con perspectiva de derechos humanos, que también responda a personas con discapacidad y mayores.
En tanto, las dependencias involucradas, como la SMA, la Conafor, el Instituto Tlaxcalteca de la Juventud (ITJ) y la Secretaría de Infraestructura (SI) ofrecieron apertura, escucha y que proporcionarán información y documentación, entre ellos los planes referentes a esta primera parte del proyecto Ciudad de la Juventud.


