Presidentes municipales de Tlaxcala han sido objeto de amenazas e incluso, intentos de extorsión en el ejercicio de su función pública, al grado que algunos han optado por tener seguridad personal a fin de cuidar su integridad.
Los alcaldes de Chiautempan, Blanca Estela Angulo Meneses; de Apizaco, Javier Rivera Bonilla; de Zacatelco, José Miguel Acatzi Luna y de Huamantla, Juan Salvador Santos Cedillo, reconocen que en algún momento de su encargo público han recibido amenazas e incluso agresiones, estas últimas a través de redes sociales o dispositivos electrónicos. Ante esos hechos, los dos primeros, ya han optado por establecer un esquema de seguridad, guardaespaldas, para su cuidado y protección, y el tercero analiza la posibilidad de hacerlo
En cambio, del otro lado de la moneda están el alcalde de la capital del estado y presidente de la Asociación de Autoridades Municipales de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, quien aseguró que en su entorno todo es paz y tranquilidad en materia de seguridad personal y que jamás, en el ejercicio del poder público, ha sido blanco de algún flagelo de este tipo.
En México ser alcalde se ha convertido en una actividad de alto riesgo, pues en lo que va del actual sexenio, más de 80 presidentes municipales, exalcaldes o aspirantes han sido asesinados, de acuerdo con cifras de la asociación Causa en Común y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp).
A ello se suman centenares de casos de amenazas, intentos de extorsión y ataques armados que han convertido a los municipios en el primer frente de la violencia criminal que atraviesa el país.
Tlaxcala, de acuerdo con la información gubernamental, es la entidad más segura del país, pero en el ambiente ser percibe una realidad distinta; así lo revelan las encuestas oficiales y lo dicen sus autoridades municipales.
La presidenta municipal de Chiautempan, Blanca Estela Angulo Meneses reconoce que ha vivido episodios de hostigamiento y amenazas, principalmente en el entorno digital, y también de violencia personal.
“He sufrido esta situación principalmente en el ámbito digital. Me han llamado de números desconocidos para pedirme dinero a cambio de mantener tranquilo al municipio; por supuesto que no he dado respuesta a tales peticiones”, explicó.
Además, reveló que existen personas que se han hecho pasar por ella o que han utilizado su nombre para ofrecer gestiones y servicios a cambio de cobros indebidos, pero “lo hemos denunciado públicamente en nuestras redes y ante los medios, para evitar que la gente sea engañada”.
Angulo Meneses lamenta que las agresiones no siempre provengan de delincuentes, sino de usuarios de redes sociales que “incitan al odio y buscan generar ambientes de hostilidad”.
“Me han amenazado con atacarme físicamente, con llegar a la presidencia y sacarme sin motivo. También he sido víctima de violencia política en razón de género. Han atacado mi persona, mi apariencia, mi condición de madre y esposa”, detalló.
La alcaldesa de Chiautempan, por esas condiciones, decidió aceptar la recomendación y un elemento de la corporación de seguridad municipal hace las funciones de su chofer al tiempo que cuida de su integridad.
“He reportado los casos a la línea 089 y estoy integrando mis denuncias. En lo demás, sigo confiando en la gente buena de Chiautempan, pero soy precavida”, dijo.
No obstante, para ella, la clave ha sido mantener comunicación permanente con la ciudadanía y fortalecer la coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Guardia Nacional, pues “desde el inicio de la administración pedimos el operativo Tolerancia Cero, para inhibir a los grupos de extorsión que antes operaban en el municipio. No hay que confiarnos”, enfatizó.
En el caso de Apizaco, el edil Javier Rivera Bonilla reconoce que, aunque ha recibido llamadas sospechosas o intentos de extorsión menores, el municipio mantiene un esquema de coordinación con la Secretaría de Marina para reforzar la seguridad pública.
“Sí, han existido esas llamadas, pero nada que haya escalado. Gracias a dios no hemos tenido un evento grave”, relató.
Rivera Bonilla, emanado de Morena, explicó que, como parte de un convenio firmado con la Marina, cuenta con cuatro elementos navales asignados como apoyo a su seguridad personal, lo cual “nos da confianza. Hasta ahora no se ha recibido ninguna amenaza directa ni se ha detectado presencia de grupos delictivos organizados”, comentó.
Sin embargo, reconoce que el contexto nacional los obliga a mantenerse alerta, pues “nunca se sabe por dónde puede venir el riesgo. Lo que pasó con el exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, nos movió a todos, pero gracias a dios en Apizaco la situación está tranquila”.
De acuerdo con datos y cifras del Sesnsp, durante el primer semestre de 2025 se registraron 312 agresiones directas contra autoridades municipales en distintas entidades del país, principalmente en Guerrero, Michoacán, Veracruz y Zacatecas. Tlaxcala no figura en esa lista roja, pero los testimonios locales muestran que las amenazas comienzan a tomar notoriedad.
El presidente de Zacatelco, Miguel Acatzi no esconde que ha vivido momentos de inseguridad y agresiones, antes de ejercer el cargo, en campaña y ya en la función constitucional de munícipe.
“Durante la campaña recibí amenazas de que me hiciera a un lado o me iba a cargar la chingada, así, literal”, relató, al tiempo de recordar que por ello, días antes de la jornada electoral decidió sacar a su familia del municipio ante el riesgo.
“Después de ganar (los comicios de junio del año 2024), el gobierno del estado me dio respaldo con un dispositivo de seguridad. Durante varios meses tuve vigilancia permanente”, recordó.
Ya en funciones, las amenazas continuaron, sobre todo cuando emprendió operativos para regularizar establecimientos con venta de bebidas alcohólicas, porque “recibí mensajes de muerte, advertencias de que le bajara, o que me iba a pasar algo. No he respondido, pero no niego que inquietan”, dijo.
Pese a todo, Miguel Acatzi se ha resistido a tener escoltas. “Me he rehusado, aunque algunos colaboradores me lo han recomendado. Tal vez peco de confiado, pero quiero mantener la cercanía con la gente”, admitió.
Por esos hechos, el alcalde presentó denuncias ante la Fiscalía General de Justicia del Estado y mantiene contacto con las autoridades estatales de seguridad; no obstante, advierte que el fenómeno tiene raíces sociales profundas.
“En Zacatelco hay robos, suicidios, homicidios. La mayoría de las víctimas son jóvenes. Estamos impulsando un programa llamado ‘Habla con tus hijos, escucha su corazón’, para prevenir desde la familia. La violencia empieza en casa”, reflexionó.
Mientras que el edil de Huamantla, emanado del PVEM, Juan Salvador Santos Cedillo reconoció que ha recibido algún tipo de agresiones o amenazas, pero las minimizó al considerar que se trata de reacciones propias ante el ejercicio de la función pública y que no ponen en peligro su integridad.
“En el ejercicio del servicio público, es inevitable enfrentarse a diversos tipos de agresiones verbales o mensajes a través de dispositivos electrónicos, redes sociales o llamadas telefónicas. Entiendo que, en ocasiones, ante la búsqueda de justicia, algunas personas canalizan su frustración hacia quien está más cerca, que es en este caso el presidente municipal. Sin embargo, la mayoría de las y los huamantlecos ha demostrado comprensión y solidaridad, pues saben que el enemigo no está en el gobierno. Estamos aquí para servirles con respeto y responsabilidad”.
De igual forma, admitió que también se han dado amenazas o intentos de intimidación, “pues es una realidad de la que no somos ajenos quienes ejercemos cargos públicos. Aun así, puedo decir con tranquilidad que soy un presidente que se conduce siempre con valores como la honestidad y el respeto, que actúa de frente y que da la cara siempre ante la ciudadanía. Esa es la mejor protección que puede tener un servidor público”.
Pese a ello, el alcalde de Huamantla negó tener a su servicio personal algún equipo de seguridad o custodia, ya que se dijo confiado “en nuestras instituciones, en la cultura de paz de nuestra gente y en el trabajo coordinado de seguridad. Mantendremos medidas responsables, pero sin perder la cercanía con nuestra gente, que es fundamental en nuestra forma de gobernar”.
En el otro extremo se encuentra el presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, quien asegura no haber sido víctima de amenazas, ni de extorsión, ni de agresiones en el ejercicio de su cargo.
“La verdad es que la gente en Tlaxcala es muy respetuosa. Tenemos diferencias, claro, pero siempre en el marco del diálogo. Creo que cuando hay cercanía con la ciudadanía, cuando uno escucha y camina las calles, se genera confianza. Y esa confianza es la base de la paz que vivimos aquí en Tlaxcala”, afirmó el munícipe emanado de Morena.
–¿En el ejercicio de su función, ha sido víctima de algún delito, como extorsión, amenazas o acoso?–, se le cuestionó.
–No, para nada. Y no digo que no pase, pero es de manera aislada. Hay coordinación entre los tres niveles de gobierno y una estrategia muy clara de trabajo preventivo. Aquí la seguridad se construye todos los días con la gente, y con valores de honestidad y justicia social que caracterizan a esta transformación que estamos viviendo.
–¿Cuenta con algún tipo de seguridad personal o escoltas? –, se le preguntó.
–No, no tengo escoltas ni protección personal. Siempre lo he dicho: soy un servidor público como cualquier ciudadano. Me gusta caminar, saludar, platicar con la gente. Esa cercanía es la mejor seguridad que uno puede tener. La Cuarta Transformación nos ha enseñado que debemos vivir sin privilegios, con sencillez y confiar en la gente que representamos.
–Ante los hechos ocurridos en otros estados, como el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, ha pensado en reforzar su seguridad personal o familiar)–, se le puntualizó.
–En absoluto. Tlaxcala tiene un entorno de paz y estabilidad que debemos valorar mucho. Confío plenamente en nuestras instituciones y en el trabajo que hacen todos los días las corporaciones de seguridad. Pero, sobre todo, confío en nuestra gente. Aquí prevalecen el respeto y eso todos lo podemos corroborar en nuestro día a día.


