Es fría la mañana
el corazón se fuga
buscando el sol.
Al paso, andamos juntos
mientras no se borren
nuestras sombras amigas.
No hay olvido posible:
por la vía la locomotora
deja una nube de humo.
El tren nocturno marcha
llevándose el latido del recuerdo.
Volverá con los sueños.
Ricardo Landa,...
Duermes ya
y las estrellas fugaces
se apuran
porque un estruendo
pone a temblar el cielo
y es que eres tú
roncando, a ratos gimiendo
y con la cabeza al vacío
tejes la telaraña de saliva
para cuando llegue el amor
-si no tu Ulises-
quizá Júpiter o Saturno
(el presumido...
De niño veía las nubes
camino de la escuela
o de regreso a casa
Y un día que me habían dado
las medallas de buena conducta
y de aprovechamiento,
miré que en una nube gorda
aparecía Jesús
con su sagrado corazón
y de él, una voz tronante
me decía:...
Bajo el sombrero I
¿Lo viste descalzo?
Así le comenzó la ciática.
El piso mojado
no es un mar de lágrimas.
Y no mira los sombreros,
ve su reflejo orgulloso.
Usa el sombrero
para no peinar los restos
de su melena, ahora blanca,
de príncipe valiente.
Ricardo Landa, octubre de...
Busco en ti
debajo
de la serpentina del río
que te remece
las flores que desprenden
pétalos de sonrisas inauditas
y un cáliz colmado de exclamaciones
Te das sin dudas
sin remilgos
Me rocías generosa
con el alpiste
de tus tardes de pajarita
Aleteas
voceando una o por lo redondo
Respiro un aire...
El miriápodo de diez centímetros
-apenas descubierto-
es un hilo blanco y ciego
que rompe el récord conocido:
mil 306 patas
y, como un minero australiano,
paso a pasito señala las vetas
que anhelaba Perséfone
para alumbrar el inframundo.
Antes, los chavos guerristos buscábamos
el oro líquido del cuerpecito
que...
1
El aire que respiras
eriza mi bosque
de vellosidades
2
En silencio tu mano
despeina el bosque
y el ciclo de tu brisa
eriza e incendia
3
El mayor cuidado
con el que se abrazan los erizos
es un modelo para recomenzar
la riesgosa tarea de amarnos.
4
Es mi aspecto de erizo
el...
Baña en tina de pétalo
sus sueños, la pajarita
linda de alas carmesí
Una gota de rocío
basta para diez segundos
de desfogue y gozo
Ligeras ave y flor en su abrazo
maravillan y pesan toneladas
en el mundo selvático
El rumoroso instante
de su chapoteo
inventa un mar en...
Entre sueños y nubes
Lloviznas de aliento
Recorren su mundo
Soplos que la nuca entiende
Vellosidades que eriza el sueño
Labios que rozan la punta del seno
Y de pronto un susurro pregunta
Tan lejos del cuerpo
¿Dónde estás que aún te siento?
Ricardo Antonio Landa, octubre de...
La margarita degollada
Da pétalos de fortuna
Deja una estrella azul en la penumbra
Un corazón en los labios
Es cuando la palabra luce
El silencio de la noche calla
Se acoplan los cuerpos
Cual pestañas y párpados
Inmortales amantes del habla
La suerte nos puso en vuelo
No...
No empieza con golpes.
Empieza con un “sí”:
“Sí, padre.”
“Sí madre.”
“Sí, maestro.”
“Sí, jefe.”
“Sí, señor.”
“Sí, señora…”
La obediencia no se impone… se inocula.
Primero...