Un juez de control determinó vincular a proceso y dictar prisión preventiva justificada en contra de Alejandro N., por el delito de desaparición cometida por particulares en agravio de María Fernanda Guerrero Barajas, de 31 años, y Diana Estrella Olmos Pérez, de 24. Ambas fueron vistas por última vez el 3 de marzo de 2024, luego de salir de un domicilio ubicado en la colonia Lomas Coyopotrero, al norte de la capital poblana.
Será en las próximas semanas cuando el Ministerio Público deberá complementar la investigación para proceder al inicio del juicio oral contra el imputado. Cabe recordar que la detención de Alejandro N. ocurrió a inicios de noviembre, y que se le identifica como uno de los dos hombres que vieron por última vez a las jóvenes durante la madrugada del día en que desaparecieron.
Aunque el área de comunicación de la Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la vinculación a proceso, así como las medidas cautelares impuestas a Alejandro N., la dependencia ha evitado precisar si el imputado es el ex policía estatal señalado como uno de los dos últimos en verlas con vida y propietario del domicilio del que presuntamente ambas salieron poco antes de las 4 horas de ese 3 de marzo.
“A las 3:43 de la madrugada mi hija supuestamente mandó un mensaje a su mamá diciendo que iba de regreso a casa”, narró Jesús Guerrero, padre de María Fernanda, en una entrevista previa a la detención del presunto responsable.
Es importante destacar que Diana Estrella y Fernanda Guerrero se conocieron el mismo día de su desaparición, pues en el inmueble del que salieron se llevaba a cabo una fiesta a la que ambas acudieron. Si bien Fernanda, para entonces de 31 años, había llegado acompañada de un sobrino, este se retiró del lugar solo y, según su testimonio, fue horas después de que las dos jóvenes decidieran marcharse.
Jesús Guerrero, padre de María Fernanda, ha encabezado la búsqueda tanto de su hija como de Diana Estrella, quien era huérfana y vivía con su tía. En este contexto, y como ocurre en numerosos casos de desaparición, el señor Guerrero ha denunciado diversas irregularidades cometidas por el Ministerio Público durante la investigación, mismas que, asegura, han retrasado el avance del caso y la posibilidad de localizar a ambas jóvenes.
En entrevistas realizadas antes de la detención de Alejandro N., el propio padre reiteró que ha participado en búsquedas en distintos puntos, incluso en zonas consideradas de riesgo, sin que hasta el momento haya logrado obtener alguna pista que permita establecer el paradero de las jóvenes o que aporte indicios de que se encuentren con vida.
“En ningún sitio se ha hallado una pista que nos permita presumir que estén con vida. Pido a las autoridades que me dejen saber de mi hija, porque es mi derecho. Si sigue viva, yo feliz, pero deben investigar todas las líneas”, sostuvo.
El padre de María Fernanda ha recibido acompañamiento del Colectivo Justicia para Paulina Camargo, encabezado por la buscadora Rocío Limón, quien ha señalado que, como en otros casos, las búsquedas son impulsadas por los propios familiares y colectivos, ante la falta de empatía institucional.
María Fernanda es madre de tres hijos, que permanecen bajo el cuidado de sus abuelos maternos, mientras su padre continúa dedicando la mayor parte de su tiempo a la búsqueda de ella y de Diana Estrella Olmos, quien era huérfana y vivía con su tía.
Finalmente, al cierre de esta edición no se ha logrado establecer una línea de investigación sólida que permita dar con el paradero de ambas jóvenes, quienes, en menos de tres meses, cumplirán dos años sin ser localizadas.
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