La secretaria de Medio Ambiente de Puebla, Rebeca Bañuelos Guadarrama, informó que se mantienen clausurados cuatro centros de verificación en el estado, ubicados en los municipios de Tehuacán, Ixtacamaxtitlán, Izúcar de Matamoros y Huauchinango, por irregularidades que no han sido subsanadas por los concesionarios. Precisó que entre las observaciones que llevaron a la clausura se encuentran la suplantación de vehículos y placas, la manipulación del software, la falta de acreditación del personal y el incumplimiento de los protocolos de verificación.
La clausura de los verificentros en municipios donde existe un solo centro obliga a los propietarios a tener que trasladarse a otro municipio, invirtiendo mayor tiempo para realizar la verificación y teniendo que hacer mayores gastos por ese desplazamiento.
Para la población que tiene actividades que implican transitar en la Ciudad de México, la verificación es un requisito obligatorio y más teniendo placas foráneas que la gran parte de los que ahí transitan busca cumplir, ya que existe un mayor control que en otras ciudades de la Megalópolis. Además, el programa se instaura y desarrolla en momentos en que la contaminación del ambiente se vuelve un tema de salud para los que ahí residen, mientras que el monitoreo de la calidad del aire y su difusión se vuelven parte del programa, junto a otras acciones que buscan reducir los niveles de contaminación, incluida la renovación del parque vehicular.
En la entidad poblana la verificación se ve solamente como una medida recaudatoria del gobierno, un costo adicional, sin mayores impactos en acciones que busquen frenar la contaminación del aire, que se ve más afectada por las cenizas del volcán en tiempos de mayor actividad. Incluso no hay un monitoreo adecuado ni la difusión de esa información entre la ciudadanía, lo que acentúa la percepción de la población de que el programa sirve poco, lo que se aprecia también en el bajo nivel de cumplimiento, que para el primer semestre de 2025 se ubicó entre 40 y 45 por ciento.
Un problema que se sigue presentando es la imposibilidad de pasar la verificación para aquellos vehículos de mayor antigüedad, lo que seguramente propicia una serie de irregularidades o de plano que los propietarios desistan de cumplir esta obligación, con las afectaciones que de ahí se derivan para muchos otros trámites.


