Debido a la pandemia, las ventas en gasolineras se encuentran a 60%; ninguna ha cerrado definitivamente: GUEPT

Es Imagen/ Daniel Casas

Las venta de gasolina y diésel se encuentran aproximadamente a 60 por ciento del nivel que se traía antes de la pandemia de Covid-19 y las empresas no pueden ni siquiera cerrar definitivamente porque les representaría millones de pesos hacerlo, puesto que tendrían que sacar todos sus equipos.

Así lo informó Luz María Jiménez, presidente de la asociación Gasolineros Unidos de los Estados de Puebla y Tlaxcala (GUEPT), quien comentó que antes de la llegada del coronavirus la comercialización diaria de combustible era hasta de 25 mil litros, ahora se mantiene en un promedio de 15 mil, pero hay casos de 5 mil y 7 mil.

En entrevista telefónica con La Jornada de Oriente comentó que, con excepción de algunos casos de éxito que han mantenido sin cambios su comercialización por que se encuentran bien ubicadas, la mayoría de las estaciones de servicio registró un descenso notorio en la llegada de clientes a partir de la entrada del SARS-CoV-2 a México.


Rentar las estaciones tampoco es una opción viable porque han tenido malas experiencias con este esquema, quienes han llegado a manejarlas las han desacreditado y hasta empobrecido, sostuvo la dirigente. 

Pero tampoco pueden cerrarlas, incluso con las bajas ventas, ya que de acuerdo a la ley tendrían que sacar todos los equipos enterrados, tuberías y tanques, confinarlos en un cementerio de residuos peligrosos y realizar acciones de remediación del suelo.

Si la gasolinera es de alrededor de mil metros cuadrados, refirió la dirigente, el gasto que se tendría que erogar para ese proceso se calcula en 4 millones de pesos.

Luz María Jiménez también comentó que no les ha beneficiado haber cambiado a marcas extranjeras, como Shell o BP, toda vez que las trasnacionales solo comparten las ganancias, pero no las pérdidas.

“Hemos comprobado que con el paso del tiempo que a los consumidores les interesa un cacahuate la marca, la único que les interesa es el precio, la verdad han salido (los gasolineros) muy perjudicados porque con una inversión de 5 pesos ellos se hicieron socios de la gasolinera y hoy se llevan una buena parte de la utilidad que hoy los tienen al borde la quiebra”.

Asimismo, lamentó que actualmente el gobierno federal vea a estas marcas como enemigos, a pesar de que quienes están detrás son empresarios mexicanos que fueron alentados por la secretaría de Energía, en la administración de Enrique Peña Nieto, a apostar por las firmas extranjeras. 

“La guerra del gobierno contra las marcas extranjeras es injusta, aunque es marca extranjera, la inversión sigue siendo mexicana… Recuerdo el secretario de Energía alentando y hoy el gobierno lo ve como algo indebido y nos ataca como algo indebido”, expresó.