UN NEGOCIO QUE EXHIBE

En una investigación especial presentada hoy, se demuestra cómo por lo menos cinco establecimientos en Puebla capital y sus alrededores operan al margen de la ley en la expedición de licencias vehiculares y placas apócrifas. Aunque la fiscalía tiene conocimiento del tema por las denuncias interpuestas por ciudadanos afectados, se desconocen las causas por las cuales no ha intervenido.

 

Lo primero que salta a la vista es la desfachatez con la que estos negocios, a todas luces ilegales, operan.


 

Esa ostentación de impunidad de la que hacen gala los “gestores” de documentación vehicular apócrifa, solo puede ser resultado de la negligencia de las autoridades que deben combatir y castigar estos delitos o de algo peor: la complicidad que les garantiza no ser molestados mientras delinquen.

 

Lo otro que es evidente es que el auge de este tipo de actividades se debe también a que hay un mercado o, dicho con mayor precisión, una demanda importante de estos servicios, la cual no es difícil imaginar que provenga de delincuentes que utilizan los engomados para encubrir los vehículos con los que cometen los crímenes y también de ciudadanos que carecen totalmente de escrúpulos.